A pocas semanas del inicio de la FIFA World Cup 2026, una disputa por los derechos de transmisión amenaza con dejar a cientos de millones de aficionados en India y China sin acceso confirmado al torneo.
India: un acuerdo estancado por la brecha de valor
En el caso de India, las negociaciones entre la FIFA y el grupo formado por Reliance Industries Limited y The Walt Disney Company se encuentran bloqueadas tras una oferta cercana a los 20 millones de dólares. La cifra está muy por debajo de lo que el organismo rector del fútbol mundial considera adecuado, lo que ha impedido alcanzar un acuerdo.
La situación se complica aún más porque otras alternativas en el mercado, como la de Sony Group Corporation, han sido descartadas al no resultar viables económicamente para el grupo o suficientemente atractivas para la FIFA. En el fondo del desacuerdo subyace una percepción distinta del valor del torneo en el mercado indio, donde factores como los horarios nocturnos de los partidos y la fuerte competencia del cricket reducen las expectativas de audiencia y publicidad.
China: ausencia de acuerdo a pocas semanas del torneo
En China, la incertidumbre es similar, aunque por razones distintas. A día de hoy no se ha confirmado ningún acuerdo de retransmisión para el Mundial, lo que contrasta con ediciones anteriores, cuando la cadena estatal China Central Television aseguraba los derechos con amplia antelación.
La falta de un anuncio oficial genera preocupación en un país que cuenta con una de las mayores bases de aficionados al fútbol del mundo, pese a que su selección nacional no ha logrado consolidarse como potencia deportiva en el escenario internacional.
Un patrón global inusual en la distribución de derechos
La situación destaca especialmente porque la FIFA ya ha cerrado acuerdos en más de 175 territorios, lo que convierte la ausencia de India y China en una excepción significativa. Ambos países representaron una parte relevante del consumo global en la edición de 2022, tanto en televisión tradicional como en plataformas digitales.
El factor tiempo y la presión del calendario
El Mundial comenzará el 11 de junio, lo que deja un margen muy reducido para cerrar acuerdos, desplegar infraestructura de transmisión y comercializar los espacios publicitarios asociados. La presión temporal añade una capa adicional de complejidad a unas negociaciones ya tensas.