Cuba admite que no queda absolutamente nada de diésel ni fuel oil por el bloqueo de EEUU

Cuba se queda sin diésel ni fuel oil y afronta apagones de hasta 22 horas, en plena escalada del bloqueo energético impuesto por Estados Unidos.

3 minutos

Banderas de Cuba en un acto homenaje a Camilo Cienfuegos en La Habana PRESIDENCIA DE CUBA

Publicado

3 minutos

Las autoridades cubanas han reconocido que en la isla ya no queda “absolutamente nada” de diésel ni de fuel oil y han subrayado que la coyuntura energética es “crítica” debido al impacto del endurecimiento del bloqueo de Estados Unidos desde comienzos de este año.

El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, ha recalcado que “no tenemos absolutamente nada de fuel, no tenemos absolutamente de diésel”. Ha precisado que “lo único que tenemos es gas de nuestros pozos, que sí ha crecido la producción, y el crudo nacional, que sí viene creciendo la producción”, según una entrevista concedida a medios cubanos y difundida por la Presidencia de Cuba en redes sociales.

“La situación es muy tensa. El efecto del bloqueo nos está haciendo mucho daño, seguimos sin recibir combustible”, ha señalado, destacando que este “férreo bloqueo energético” se suma a “un bloqueo desde hace muchos años”, de modo que las últimas restricciones “agudizaron y tensaron más la situación económica y energética del país”.

De la O Levy ha detallado que Cuba pasó cerca de cuatro meses sin recibir cargamentos de combustible, hasta la llegada de “un donativo” de Rusia con “unas 100.000 toneladas de crudo”, que permitió cierto alivio durante abril, aunque la crisis ha vuelto a los niveles más graves.

El ministro ha indicado que “esa es la principal causa de las largas horas de afectaciones, a las que se suma también el estado técnico del parque tecnológico”, y ha explicado que la falta de combustible provoca que cualquier salida del sistema de una unidad termoeléctrica por avería o mantenimiento se traduzca en cortes de luz. “Hoy estamos con más temperaturas y solamente el sistema electroenergético está trabajando con las termoeléctricas, con el gas y los parques solares fotovoltaicos”, ha añadido.

En este contexto, ha precisado que “los apagones hoy están en el orden de 20 ó 22 horas y cuando viene (el servicio) son dos horas, hora y media, dos horas, tres horas, cuatro horas en algunos circuitos”. Ha indicado que, “de lo poco que estamos generando, se están protegiendo todos los hospitales, lugares económicos de alta prioridad y otra cantidad de circuitos que tienen que protegerse porque son el respaldo de las fluctuaciones del sistema”.

“Los sistemas eléctricos trabajan con reserva (...) nosotros no contamos con esa reserva. Esa reserva se fue perdiendo durante los años a partir de la situación económica y financiero producida en un 99,9% producto del bloqueo”, ha lamentado, antes de insistir en que “seguiremos bloqueados, pero seguiremos resistiendo y seguiremos encontrando soluciones, seguiremos buscando alternativas propias, nacionales, con nuestros recursos”.

Búsqueda de alternativas energéticas y negociaciones de combustible

En esta línea, ha insistido en que el Gobierno trabaja en la búsqueda de “alternativas energéticas” que “puedan ser sostenibles” y ha reiterado que el Ejecutivo “está abierto a comprar combustible”. “No nos negamos a que nadie que nos venda combustible, poder comprarlo”, ha afirmado, subrayando que “en ningún momento se ha detenido la búsqueda de las negociaciones para la búsqueda de combustible, de todos los tipos necesarios”.

“Siguen las negociaciones, pero en condiciones extremadamente diferentes, inclusive ahora los precios por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, la problemática en el estrecho de Ormuz”, ha indicado De la O Levy, aludiendo a las “muchas dificultades” derivadas de las sanciones aplicadas por Washington contra la isla caribeña.

Washington impuso en enero un bloqueo petrolero específico contra Cuba, amenazando con sanciones y aranceles a cualquier país que suministre energía a la isla, lo que ha profundizado la crisis de abastecimiento. La situación se ha agravado tras la pérdida del suministro procedente de Venezuela a principios de año, después de la operación militar estadounidense en Caracas, que dejó más de cien muertos y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.

Las declaraciones del ministro se producen después de que el Departamento de Estado de Estados Unidos ofreciera una ayuda humanitaria adicional valorada en 100 millones de dólares (poco más de 85 millones de euros), que “se distribuiría en coordinación con la Iglesia católica y otras organizaciones humanitarias independientes de confianza”.

“La decisión de aceptar nuestra oferta de ayuda o denegar una asistencia vital que salva vidas recae en el régimen cubano, que, en última instancia, deberá rendir cuentas ante el pueblo cubano por interponerse en el camino de una ayuda fundamental”, señaló el Departamento de Estado, remarcando que el propósito de Washington es seguir “buscando reformas significativas del sistema comunista cubano”.

La “oferta” fue anunciada en el marco de una visita oficial a Pekín del presidente estadounidense, Donald Trump, para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping. El gigante asiático es uno de los principales aliados de La Habana y figura entre los mayores proveedores de ayuda exterior a Cuba.