El Gobierno de Cuba ha reiterado este viernes su respaldo al pronunciamiento de la Asamblea Nacional contra el más reciente paquete de sanciones dictado por el presidente estadounidense, Donald Trump. El pasado 1 de mayo, Washington endureció las medidas contra La Habana, sus socios y varias entidades financieras acusadas de facilitar operaciones con personas y organismos ya sometidos a restricciones previas.
“Apoyamos la Declaración de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea de Cuba, que rechaza la Orden Ejecutiva del Gobierno de Estados Unidos del 1 de mayo”, ha señalado el ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, en un mensaje difundido en redes sociales.
El jefe de la diplomacia cubana ha difundido el documento aprobado a comienzos de semana por el Parlamento, que denuncia las decisiones de la Casa Blanca como un intento de “intensificar la guerra económica, cuyo propósito es recrudecer aún más el ilegal e inmoral castigo colectivo al pueblo cubano”.
Según los diputados cubanos, la nueva orden ejecutiva vulnera “otra vez” la soberanía nacional y “al tiempo que internacionaliza aún más y de forma extrema, el cerco al presionar y amenazar con sanciones secundarias adicionales a terceros para que no desarrollen operaciones financieras comerciales con Cuba”.
En este contexto, Rodríguez ha dirigido un llamamiento directo a la comunidad internacional, pidiendo a los “parlamentarios del mundo” que “alcen sus voces para frenar la amenaza militar, el bloqueo económico y el cerco energético estadounidense contra el pueblo de Cuba”.
Instantes antes, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, se había expresado en términos similares, arremetiendo contra las últimas decisiones de la Administración estadounidense y calificándolas de “agresión unilateral”, enmarcada en una serie de acciones impulsadas por Washington “de forma ilegal”.
Las reacciones de La Habana se producen después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos comunicara este jueves nuevas sanciones contra una empresa vinculada al Ejército cubano y su directora, así como contra una compañía minera, dentro del refuerzo del bloqueo y las presiones del Gobierno de Trump sobre la isla y sus dirigentes.
Ese mismo día, un grupo de expertos de Naciones Unidas alertó de que el bloqueo de combustible impuesto al país caribeño desde principios de año supone una “inanición energética”, con graves repercusiones para el desarrollo económico y social y para la situación de los Derechos Humanos en Cuba.