Al menos dos palestinos, uno de ellos un niño, han perdido la vida este lunes tras el derrumbe de un edificio en el campo de refugiados de Al Maghazi, en el centro de la Franja de Gaza, en un contexto de incremento de este tipo de siniestros debido a los daños provocados por la ofensiva israelí y las recientes tormentas invernales.
Fuentes locales consultadas por la agencia palestina de noticias WAFA han señalado que las víctimas mortales son un hombre de 28 años identificado como “Ibrahim al Shana” y su hijo “Muhamad”, de ocho años. Asimismo, han precisado que otras cinco personas han resultado heridas y que varias más continúan desaparecidas.
De acuerdo con estas fuentes, el inmueble ya presentaba graves daños estructurales a raíz de un bombardeo israelí en el marco de la ofensiva lanzada contra el enclave tras los ataques del 7 de octubre de 2023, que causaron unos 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según el recuento oficial de Israel.
Por su parte, las autoridades de Gaza, bajo control del Movimiento de Resistencia Islámica “Hamás”, situaron el domingo en 71.386 los fallecidos y en 171.264 los heridos desde el inicio de la ofensiva, entre ellos 420 muertos desde el 10 de octubre, fecha de entrada en vigor del último acuerdo de alto el fuego.