Miles de personas han salido este sábado a las calles de Milán para mostrar su rechazo a la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno en la ciudad y, en especial, a la presencia del vicepresidente estadounidense, JD Vance. Durante la protesta, al menos seis participantes han sido arrestados.
La marcha, organizada por organizaciones propalestinas, sindicatos de base y diversos centros sociales, ha partido en las inmediaciones de la Villa Olímpica y ha reunido a unas 5.000 personas, según las estimaciones iniciales.
Las fuerzas de seguridad han respondido con gases lacrimógenos y cañones de agua cuando el bloque principal de la manifestación ha intentado aproximarse al cordón establecido en la zona de Corvetto, en el sureste de Milán. En el dispositivo se habían desplegado vehículos blindados de la Policía, barreras móviles y un amplio número de agentes.
Las autoridades han confirmado la detención de hasta seis manifestantes por parte de la Policía y los Carabineros, todos ellos de nacionalidad italiana. Posteriormente, alrededor de 2.000 personas se han concentrado frente a la comisaría de Brenta para reclamar la puesta en libertad de los arrestados, aunque la concentración ha terminado disolviéndose sin más incidentes.