El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, ha acusado este miércoles a Colombia de estar “robando energía eléctrica” al país andino mediante conexiones irregulares en la zona limítrofe, y ha adelantado que las fuerzas de seguridad ecuatorianas adoptarán las medidas necesarias para salvaguardar sus fronteras.
“Las Fuerzas Armadas, dentro de su recorrido en la línea fronteriza, han encontrado líneas eléctricas que pasan de Ecuador a Colombia, o sea, nos están robando energía eléctrica a Ecuador para pasar a Colombia”, ha explicado el titular de Interior en una entrevista concedida a Radio América.
El hallazgo se produjo en la víspera durante una operación del Ejército ecuatoriano junto con la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) en el sector de Palma Seca, en la provincia de Sucumbíos, al norte del país y limítrofe con Colombia. En este punto se detectó una conexión “ilegal” de unos 300 metros de cable acoplados de forma irregular a un medidor de la zona, instalación que, según ha indicado el Ejército en redes sociales, abastecería de energía a “personas dedicadas a actividades ilícitas”.
Tras la inspección, los militares desplegados procedieron a desmontar la citada acometida eléctrica “clandestina”, fruto de investigaciones previas y de varios “reconocimientos” en los sectores de Real Villanueva y Palma Seca. En esas actuaciones, el personal castrense había identificado “indicios logísticos empleados para la extracción ilegal de hidrocarburos, entre ellos una lancha con estructura adaptada para mangueras de tres pulgadas y un poste conectado de forma clandestina al tendido eléctrico con líneas dirigidas hacia territorio colombiano”.
A raíz de esta operación, el Ejército de Ecuador ha reiterado su determinación de “mantener operaciones permanentes de control territorial en la frontera norte, en coordinación con las entidades del Estado, para neutralizar amenazas, proteger los recursos estratégicos y fortalecer la seguridad en beneficio de la población ecuatoriana”.
Críticas a Colombia por la situación en la frontera y el narcotráfico
En la misma intervención, Reimberg ha centrado sus críticas en el lado colombiano de la frontera, subrayando que, en su opinión, “la frontera está botada al lado colombiano” mientras que, ha defendido, el Estado ecuatoriano sí mantiene presencia. El ministro ha advertido de que al otro lado de la línea limítrofe lo que se observa son “comandos de la frontera, el grupo disidente”.
“Están criminales, se ven banderas de las organizaciones criminales”, ha insistido el responsable de Interior, añadiendo que en “60 kilómetros de profundidad” nadie “va a encontrar un policía ni un miembro de las Fuerzas Armadas colombianas que esté haciendo actividades de control” en un área donde, ha detallado, existirían unas “111.000 hectáreas de droga”.
Sin entrar a valorar directamente al presidente colombiano, Gustavo Petro, el ministro ecuatoriano ha sostenido que “la decisión política para combatir el narcotráfico no existe” en el país vecino.
“Tienen un problema en la frontera que no lo atacan. Y eso no es solamente con Ecuador. Están atacando el lado colombiano. Eso no lo pueden ocultar”, ha concluido Reimberg.
Estas declaraciones se producen en un contexto de tensiones diplomáticas entre Bogotá y Quito por la seguridad en la frontera común y en plena escalada de una disputa arancelaria. En este marco, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha reprochado a su homólogo colombiano no estar haciendo, supuestamente, lo suficiente para frenar el avance del crimen organizado.