La Embajada de Estados Unidos en Irak ha emitido este miércoles una advertencia dirigida a sus nacionales en el país ante el incremento del riesgo de “secuestro”, en un contexto de creciente tensión por el conflicto abierto en Oriente Próximo tras la ofensiva sorpresa lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
En una nueva actualización de su alerta de viaje, la legación diplomática recalca que “Irán y grupos terroristas alineados con Irán siguen suponiendo una amenaza significativa a la seguridad pública”, por lo que “se pide a los ciudadanos estadounidenses que permanezcan alerta, mantengan un perfil bajo y se alejen de zonas en las que puedan ser un objetivo”.
El aviso incide en que “congregarse en zonas asociadas con Estados Unidos o con grupos de otros ciudadanos estadounidenses puede ponerles en riesgo. Ha habido ataques contra ciudadanos e intereses estadounidenses en Irak y los estadounidenses hacen frente al riesgo de secuestro”.
En la misma línea, la Embajada destaca que “empresas estadounidenses, hoteles frecuentados por extranjeros y otras instalaciones en Irak, incluidas aquellas con vínculos con Estados Unidos, han sido atacadas”, y añade que “infraestructuras críticas en todo Irak también han sido objeto de ataques”.
Asimismo, remarca que “para el presidente (estadounidense, Donald) Trump, el secretario de Estado (Marco) Rubio y el Departamento de Estado, la seguridad de los ciudadanos estadounidenses es la principal prioridad”, al tiempo que resalta que Washington “evalúa continuamente opciones adicionales para ayudar a los ciudadanos estadounidenses a salir de Oriente Próximo”.