El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha comunicado este jueves nuevas sanciones dirigidas contra tres altos mandos de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) por su implicación en “el genocidio” atribuido a este grupo en Sudán, así como por la comisión de “asesinatos generalizados, torturas y violencia sexual” durante su ofensiva sobre la ciudad de El Fasher.
Según ha detallado el propio Tesoro en una nota oficial, las medidas punitivas afectan a Elfaté Abdullá Idris Adam, Gedo Hamdan Ahmed Mohamed y Tijani Ibrahim Musa Mohamed. En el mismo comunicado, Washington responsabiliza al grupo paramilitar de desarrollar una “campaña sistemática de destrucción de pruebas de las masacres cometidas” e indica que sus combatientes participaron en la incineración de cientos de cadáveres tras la ofensiva lanzada en otoño de 2025.
“Estados Unidos pide a las RSF que se comprometan con el alto el fuego inmediatamente. No vamos a tolerar esta campaña de terror y la masacre sin sentido”, ha declarado el secretario del Tesoro, Scott Bessent, al justificar la decisión.
En paralelo, el Departamento de Estado ha difundido otro comunicado en el que acusa a las RSF de “haber perpetrado atrocidades durante los casi tres años de conflicto en Sudán”. El texto recuerda que “las RSF y sus milicias aliadas participaron en una campaña generalizada de asesinatos (...) en octubre de 2025, atacando a civiles por su etnia e identidad tribal. Las RSF también impidieron la entrada de alimentos y otra ayuda humanitaria a El Fasher, lo que provocó hambruna y enfermedades”.
Entre los responsables señalados figura Idris Adam, al que se le atribuye haberse grabado en vídeo mientras ejecutaba a civiles desarmados. Este general de brigada de las RSF ha sido incorporado al paquete de sanciones por cometer “graves violaciones de los Derechos Humanos”. “Filmó las atrocidades”, ha subrayado el Departamento de Estado, que añade que tanto él como sus familiares “tienen prohibido entrar en el país”.
“La Administración de Donald Trump busca una paz duradera en Sudán y el fin de la peor crisis humanitaria del mundo. Instamos a las partes a aceptar la tregua humanitaria negociada por Estados Unidos sin condiciones previas”, ha concluido la nota oficial.
Las organizaciones internacionales calculan que más de 100.000 personas abandonaron El Fasher, capital de la región de Darfur Norte y uno de los principales focos del conflicto que azota al país africano desde abril de 2023. La huida masiva se produjo a partir de finales de octubre, después de que las RSF tomaran el control de la urbe tras un asedio de 18 meses que desencadenó una crisis humanitaria de extrema gravedad.