EEUU insiste en que Irán fue “aplastado militarmente” y que sufrió la “destrucción” de sus misiles balísticos

La Casa Blanca rechaza un informe de The New York Times y mantiene que Irán fue “aplastado militarmente” y quedó sin capacidad balística efectiva.

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, antes de embarcarse a un viaje oficial a China (archivo) Andrew Leyden / Zuma Press / Europa Press / Contac

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La Casa Blanca reiteró este miércoles que “Irán fue aplastado militarmente” en la ofensiva del 28 de febrero y recalcó que Teherán padeció la “destrucción” de sus misiles balísticos, rechazando así una información de ‘The New York Times’ que, basándose en datos de Inteligencia, sostiene que el país mantiene todavía una capacidad balística significativa operativa.

“Durante la operación 'Furia Épica', Irán fue aplastado militarmente. Sus misiles balísticos fueron destruidos, sus instalaciones de producción están desmanteladas, su Armada está hundida y sus grupos subsidiarios están debilitados”, ha sostenido Olivia Wales, portavoz de la Casa Blanca, en declaraciones concedidas a Europa Press.

La portavoz añadió que las autoridades iraníes “están siendo ahora estranguladas económicamente a través de la operación 'Furia Económica' --en referencia a la última batería de sanciones de Washington al país-- y la pérdida de 500 millones de dólares (cerca de 427 millones de euros) al día gracias al exitoso bloqueo militar estadounidense a los puertos iraníes”.

Wales aludió al cerco naval de Estados Unidos en torno al estrecho de Ormuz, instaurado después de que Irán impusiera restricciones al tráfico marítimo en respuesta a la ofensiva conjunta de Washington e Israel, lanzada mientras ambos países mantenían negociaciones para intentar cerrar un nuevo pacto nuclear.

En este contexto, la portavoz de la Casa Blanca afirmó que “el régimen iraní sabe que su realidad actual no es sostenible”, antes de remarcar que el presidente estadounidense, Donald Trump, “tiene todas las cartas en su mano mientras los negociadores trabajan para lograr un acuerdo”.

“Quien piense que Irán ha reconstituido su Ejército se engaña o es un portavoz de la Guardia Revolucionaria de Irán”, ha zanjado Wales, en alusión directa a las informaciones de ‘The New York Times’, que apuntan a que Teherán habría conseguido recuperar el acceso a 30 de 33 instalaciones de misiles situadas a lo largo de la costa en el estrecho de Ormuz.

Los citados reportes, que remiten a fuentes conocedoras de diversos análisis de Inteligencia de Estados Unidos, subrayan además que las fuerzas iraníes pueden emplear, con distintos niveles de operatividad, lanzaderas móviles en estas bases para trasladar los misiles a otros puntos, así como plataformas de lanzamiento para atacar objetivos concretos.

Tanto Trump como el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, han repetido en público que Irán ha encajado graves daños militares por la ofensiva, llegando a asegurar que “no queda nada en el sentido militar” o que Teherán “es inefectivo para el combate durante años”, respectivamente.

Las autoridades iraníes, por su parte, han minimizado en varias ocasiones estas afirmaciones procedentes de Washington y han recalcado que estarían listas para responder con contundencia a cualquier nuevo ataque si las conversaciones en curso se hunden y el conflicto en Oriente Próximo vuelve a estallar.

En esta línea, el portavoz del Ministerio de Defensa iraní, Reza Talaei-Nik, advirtió este miércoles de que “si el enemigo no cede a las justas demandas de Irán en la vía diplomática, debe esperar que se repitan sus derrotas pasadas en el campo de batalla”. “Si no se logran estos derechos razonables y definitivos, el enemigo no podrá salir del cenagal en el que se encuentra atrapado”, ha destacado.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, manifestó el martes que “lo más racional” y “beneficioso” para Teherán es “completar la victoria en el campo de batalla” mediante un proceso negociador con Washington, mientras que el presidente del Parlamento, Mohamed Baqer Qalibaf, sostuvo que “no hay otra alternativa” para terminar la guerra que no pase por la aceptación, por parte de Estados Unidos, de la propuesta planteada por Irán.

Ambos países participan en un diálogo mediado por Pakistán tras el alto el fuego declarado el 8 de abril, aunque las divergencias entre las partes han impedido por ahora fijar una segunda cita en Islamabad, que ya acogió un primer encuentro cara a cara después de la entrada en vigor de la tregua temporal, prorrogada desde entonces sin fecha límite por decisión de Trump.

El bloqueo del estrecho de Ormuz y el reciente abordaje e incautación de buques iraníes en la zona por parte de fuerzas estadounidenses figuran entre los principales motivos esgrimidos por Teherán para negarse a viajar a Islamabad, al considerar que estas operaciones vulneran el alto el fuego y dificultan el avance del proceso de diálogo.