El Gobierno de Estados Unidos ha identificado a Irán como “estado patrocinador de una detención injusta”, convirtiéndolo en el primer país incorporado a una nueva lista creada a raíz de una orden ejecutiva firmada en septiembre por el presidente norteamericano, Donald Trump, y que guarda similitudes con la ya vigente para los países considerados patrocinadores del terrorismo.
“Hoy designé a Irán como Estado Patrocinador de Detenciones Injustas. Durante décadas, el régimen iraní ha detenido cruelmente a estadounidenses inocentes y a ciudadanos de otras naciones para ejercer presión política”, ha indicado el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en un mensaje en redes sociales.
La presencia en esta relación de países puede implicar la adopción de sanciones —incluidos posibles aranceles—, así como restricciones a la entrada en Estados Unidos de nacionales de los estados señalados, limitaciones a los viajes de ciudadanos estadounidenses a esos territorios, la suspensión de determinados programas de ayuda económica o recortes en las exportaciones.
Con esta medida, la Administración Trump pretende identificar a los gobiernos que mantienen retenidos a ciudadanos estadounidenses y de otras nacionalidades de forma arbitraria, con el propósito de “repatriar” a los ciudadanos de Estados Unidos “cautivos” y “llevar a sus captores ante la justicia”.
“La Célula de Fusión para la Recuperación de Rehenes coordina los esfuerzos dedicados a la recuperación de estadounidenses retenidos como rehenes en el extranjero y a apoyar a los rehenes y a sus familias durante y después de su liberación”, ha sostenido el FBI en un mensaje en redes sociales.
Desde la Casa Blanca se ha reprochado al anterior Ejecutivo del expresidente Joe Biden su falta de resultados a la hora de conseguir el regreso de ciudadanos retenidos fuera del país, denunciando que durante su mandato se registró un balance de 24 personas capturadas más que liberadas.