El brote de ébola en RDC alcanza zonas dominadas por las milicias del M23

El ébola se expande en la RDC y llega a Goma, capital de Kivu Norte bajo control del M23, agravando una crisis humanitaria ya crítica en la región.

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Imagen de archivo de la ciudad congoleña de Goma Europa Press/Contacto/David Allignon
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El reciente brote de ébola declarado esta semana en República Democrática del Congo (RDC) se ha extendido hasta la provincia de Kivu Norte, un territorio marcado por un prolongado enfrentamiento entre el Ejército congoleño y las milicias del Movimiento 23 de Marzo (M23). Las autoridades han confirmado el primer caso en la ciudad de Goma, capital provincial, controlada por este grupo armado desde el año pasado.

Horas después de que el director del Instituto Nacional de Investigación Biomédica del Congo (INRB), Jean-Jacques Muyembe, adelantara la existencia de un caso detectado en la urbe, el gobernador rebelde de esta convulsa provincia del noreste del país, Bahati Musanga Erasto, ha ratificado la información mediante un comunicado oficial. Según ha detallado, el enfermo habría llegado a Goma procedente de Bunia, capital de la vecina provincia de Ituri y foco principal del brote, que habría causado ya al menos 80 fallecidos.

“Tras la confirmación de este caso”, ha anunciado Musanga Erasto, “las autoridades provinciales, en coordinación con los servicios de salud y centros médicos locales, activaron de inmediato los mecanismos de respuesta para prevenir la propagación de la enfermedad en las zonas bajo la administración del M23 y de la Alianza del Río Congo”, el brazo político del movimiento armado.

La región de Kivu atraviesa una situación de desorden desde hace meses. Tanto Goma como Bukavu, capital de Kivu Sur, están bajo dominio del M23. Pese a la existencia de un proceso de mediación internacional para intentar sostener un alto el fuego, continúan los intercambios de bombardeos y los desplazamientos masivos de población entre las distintas localidades de la zona.

La emergencia humanitaria es extrema, hasta el punto de que tanto el Gobierno como los rebeldes han admitido, en uno de los escasos puntos de acuerdo de las conversaciones, la urgencia de asegurar corredores de ayuda humanitaria, que siguen siendo muy frágiles e inseguros.

El gobernador rebelde de Kivu Norte afirma que el paciente “ha sido tratado y aislado de acuerdo con los protocolos sanitarios vigentes” y que “se están llevando a cabo operaciones de rastreo de contactos y seguimiento para identificar rápidamente a todas las personas que pudieron haber estado expuestas”. De acuerdo con Musanga Erasto, existen “equipos de vigilancia médica y epidemiológica” que “permanecen movilizados en todo el territorio afectado”.