El CICR reclama frenar de inmediato la escalada de violencia entre Afganistán y Pakistán

La presidenta del CICR urge a detener la escalada de violencia entre Afganistán y Pakistán y reclama respeto al Derecho Internacional humanitario.

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La presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, Mirjana Spoljaric. Eduardo Parra - Europa Press

La presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, Mirjana Spoljaric. Eduardo Parra - Europa Press

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La presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Mirjana Spoljaric, ha instado este viernes a una “reducción inmediata de la violencia” entre Afganistán y Pakistán, en un contexto de ataques cruzados entre ambos países que han provocado ya más de 200 fallecidos en sus respectivos territorios.

“Estamos presenciando una profunda escalada de combates entre Afganistán y Pakistán. Los habitantes de esta región ya han soportado décadas de conflicto, desplazamiento y pérdidas. Han visto y sentido el impacto de la guerra en sus seres queridos y en sus comunidades”, ha denunciado Spoljaric en un comunicado.

La responsable del CICR ha subrayado la necesidad de “proteger a los civiles, los heridos y otras personas que no participan, o que ya no participan, en los combates”. Además, ha recordado que “la asistencia humanitaria debe llegar a todos los afectados. Los hospitales deben poder operar y debe garantizarse el acceso a los servicios esenciales”.

En este sentido, ha insistido en que estas garantías “no son privilegios sino obligaciones en virtud del Derecho Internacional humanitario”, y ha señalado que “junto a sus compañeros de la Media Luna Roja Afgana y la Media Luna Roja Paquistaní, junto a las autoridades estatales, se está preparando una respuesta a las necesidades humanitarias sobre el terreno”.

Spoljaric ha explicado que “el objetivo actual, a ambos lados de la frontera, es apoyar a los centros de salud que atienden a las personas heridas por los combates. Sin embargo, ninguna respuesta humanitaria puede compensar la voluntad política de respetar las reglas de la guerra y priorizar la distensión”.

Las tensiones se han intensificado después de que las autoridades afganas acudieran al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para denunciar bombardeos llevados a cabo por Pakistán en su territorio, asegurando que dichos ataques causaron la muerte de más de una decena de civiles.

Por su parte, Islamabad defendió que las operaciones aéreas se dirigieron contra “campamentos y escondites terroristas”, presentándolas como una respuesta a recientes atentados suicidas perpetrados en territorio paquistaní.