El Ejército israelí reprueba la incursión en Gaza de activistas proasentamientos

El Ejército israelí reprende a activistas proasentamientos que cruzaron ilegalmente a Gaza, alegando que pusieron en riesgo a las tropas desplegadas.

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Soldados de Israel en la frontera entre Israel y la Franja de Gaza (archivo) Ilia Yefimovich/dpa

Soldados de Israel en la frontera entre Israel y la Franja de Gaza (archivo) Ilia Yefimovich/dpa

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El Ejército de Israel ha censurado “firmemente” este viernes la actuación de un grupo de activistas favorables a los asentamientos, entre los que se encontraba un diputado, que accedieron de manera irregular a la Franja de Gaza, alegando que “pusieron en peligro” a las fuerzas desplegadas en el enclave palestino.

“Decenas de ciudadanos israelíes cruzaron la valla perimetral desde territorio del Estado de Israel a la Franja de Gaza”, ha señalado en un comunicado, en el que ha subrayado que todos ellos “estuvieron bajo vigilancia constante de observadores de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)”.

El comunicado detalla que los soldados destacados en el área interceptaron a estas personas y “las devolvieron de forma segura” al lado israelí de la frontera, donde quedaron a disposición de la Policía. “Las FDI condenan firmemente el cruce de civiles a Gaza, que pone en peligro su seguridad y la de las fuerzas que operan en la zona”, ha concluido.

Entre quienes atravesaron la línea divisoria se encontraba el parlamentario Limor Son Har-Melech, del partido ultraderechista Otzma Yehudit, que manifestó en redes sociales que eran “privilegiados” por haber podido “entrar en la Franja de Gaza, junto al movimiento Nachala y decenas de familias, mujeres, hombres y niños”. “Gaza siempre será nuestra”, remachó.

En la misma dirección, miembros de la organización ultranacionalista de asentamientos Nachala aseguraron que pasaron al otro lado de la frontera en varios vehículos y que plantaron árboles en la zona, como parte de sus iniciativas para restablecer los asentamientos desmantelados en 2005 con el ‘Plan de Desconexión’, mediante el cual Israel se retiró de Gaza, aunque conservó el control de los accesos y posteriormente impuso un bloqueo al territorio.

El incidente constituye el segundo episodio de estas características en el último mes, después de que a comienzos de febrero se produjera otro cruce similar de activistas durante una movilización de Nachala en las inmediaciones de la frontera, catalogada por el Ejército israelí como área militar cerrada.

El primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha reiterado que no contempla restaurar los asentamientos en Gaza, aunque varios integrantes de su coalición de Gobierno, liderada por el Likud y respaldada por formaciones ultraderechistas y ultraortodoxas, se han pronunciado a favor de esa opción e incluso de la anexión de Gaza y Cisjordania, postura rechazada por la comunidad internacional.

Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) acordaron en octubre de 2025 aplicar la propuesta de Estados Unidos para el futuro del enclave, que prevé la retirada total de las tropas israelíes y el despliegue de una Fuerza Internacional de Desestabilización con vistas al desarme del grupo islamista palestino, que exige el fin de la ocupación para aceptar este paso.