El ELN ofrece su propuesta de “Acuerdo Nacional” al próximo gobierno colombiano surgido de las urnas

El ELN reitera su “Acuerdo Nacional” al próximo gobierno colombiano, acusa a Petro de incumplir lo pactado y niega cualquier vínculo con el narcotráfico.

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Palacio de Nariño, sede de la Presidencia de Colombia Europa Press/Contacto/Sebastian Barros

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La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha reiterado su iniciativa de impulsar un “Acuerdo Nacional” y la ha hecho extensiva al Ejecutivo que resulte elegido en las próximas elecciones y que asumirá el poder el 7 de agosto, al tiempo que ha rechazado cualquier relación con el narcotráfico. Esta posición llega como respuesta a la propuesta del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien el pasado viernes volvió a plantear la posibilidad de retomar el diálogo con este grupo armado, condicionándolo a que colabore con el Estado en el desmantelamiento de “economías ilícitas”.

“El ELN ratifica al próximo gobierno que asuma el 7 de agosto del 2026, su propuesta de construir un Acuerdo Nacional, en un proceso amplio y democrático, con la participación de la sociedad”, ha indicado el Comando Nacional del ELN en un comunicado difundido en redes sociales, retomando así una propuesta que la guerrilla ya había trasladado en varias ocasiones a Petro.

En el mismo texto, el ELN acusa al presidente colombiano de haber “incumplido” los compromisos alcanzados en la mesa de negociación. Según el grupo insurgente, “usando la perfidia para sacar ventajas militares e imponer viejas lógicas buscando la desmovilización, terminó haciendo naufragar el proceso y así, dio rienda suelta a sus amenazas con operaciones militares y bombardeos, con la pretensión de destruir al ELN”.

La guerrilla reprocha además a Petro haber suspendido los contactos cuando el ELN no aceptó las condiciones fijadas por el Gobierno. A su juicio, “el Estado y sus gobiernos han sido incoherentes en la búsqueda de una salida política al conflicto, que construya paz con trasformaciones estructurales para la sociedad, han querido imponer sus puntos de vista y diseños, pero cuando no se acepta tales imposiciones, desconocen las reglas de juego pactadas y se levantan de la mesa, costumbre recurrente desde 1991”.

El ELN insiste en que “negociar no es rendición o sometimiento, es acordar para cumplir lo pactado en función de cambiar la realidad del país, para bien de las mayorías” y sostiene que “jamás se ha levantado de las mesas establecidas” desde 1989, algo que afirma mantener “por convicción de paz”.

Al mismo tiempo, el grupo armado asegura que “lo que dice lo cumple, no miente, reconoce lo que hace, su política es pública y trasparente para el pueblo y el mundo” y contrapone esta postura a la del Estado colombiano, al que acusa de haber convertido en norma “mentir y engañar, doctrina y directriz que reciben desde Estados Unidos”.

En otro apartado del comunicado, el ELN rechaza de forma tajante cualquier implicación en el negocio de las drogas. Afirma que “el ELN no participa en ninguno de los eslabones del narcotráfico” y subraya: “No somos narcotraficantes ni hacemos parte de cártel alguno y menos tenemos acuerdos con ninguno de ellos. Nuestra historia es limpia y seguiremos impulsando una propuesta alternativa, para la superación de este crítico problema que afecta a la humanidad”.

Con estas palabras, la guerrilla responde a las declaraciones formuladas por Petro el pasado viernes, cuando planteó que podría abrirse un nuevo ciclo de conversaciones si “si el ELN decide desmantelar con nosotros economías ilícitas se abren de nuevo caminos para la paz”.

El ELN califica estas afirmaciones de “mentiras” y sostiene que dichas acusaciones “no servirán para encubrir (el) fracaso” de Bogotá y Washington en la lucha contra el narcotráfico. “No hay razones que justifiquen la invencion de mentiras con el propósito de sacar réditos políticos haciéndose las víctimas”, concluye el comunicado.