El exmandatario Yoon Suk Yeol justifica la ley marcial, admite errores y pide perdón

Yoon Suk Yeol reivindica la ley marcial de 2024 como necesaria para el país, pero asume errores, pide perdón y denuncia falta de independencia judicial.

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El expresidente surcoreano Yoon Suk Yeol, condenado a cadena perpetua por su decisión de declarar la ley marcial en diciembre de 2024 -/YNA/dpa

El expresidente surcoreano Yoon Suk Yeol, condenado a cadena perpetua por su decisión de declarar la ley marcial en diciembre de 2024 -/YNA/dpa

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El expresidente surcoreano Yoon Seok Yeol, sentenciado a cadena perpetua por su papel en la declaración de la ley marcial en diciembre de 2024, ha vuelto a respaldar este viernes aquella decisión, insistiendo en que "fue por el bien del país", aunque al mismo tiempo ha ofrecido "disculpas sinceras al pueblo" por las consecuencias derivadas de sus "errores".

"Mi juicio y decisión de declarar la ley marcial el 3 de diciembre fue únicamente por el bien del país y su gente, y su sinceridad y propósito permanecen inalterados", ha declarado Yoon en un comunicado recogido por la agencia de noticias estatal Yonhap. "Fue una decisión para salvar al país, pero pido disculpas sinceras al pueblo por la frustración y las dificultades que mis errores causaron", ha agregado.

El exjefe de Estado ha celebrado como "una suerte" que el tribunal "no aceptara la ficción y el engaño del fiscal especial" sobre que la proclamación de la ley marcial respondía únicamente a la intención de asegurar "un gobierno a largo plazo". Aun así, ha indicado que le resulta "difícil aceptar la lógica de que se trató de una guerra civil simplemente porque los militares acudieron a la Asamblea Nacional".

"Es desgarrador ver a tantos soldados, policías y funcionarios públicos luchando mientras se someten a investigaciones y juicios, y a sus familias frustradas por el dolor", ha lamentado, asumiéndose como "único responsable" de las decisiones tomadas y expresando su voluntad de que "no se les impongan más juicios severos ni persecución".

En cuanto a su propio procedimiento, ha descrito que se enfrenta a "una situación en la que no se puede garantizar la independencia del poder judicial y es difícil esperar una sentencia basada en la ley y la conciencia". "Tengo profundas dudas sobre el sentido de una disputa legal mediante apelación", ha apostillado.

Estas palabras siguen la misma línea marcada un día antes por su equipo de defensa, que criticó "un proceso cuya conclusión ya estaba predeterminada". Pese a ello, los abogados del exdirigente recalcaron su voluntad de "luchar hasta el final" y, según ha adelantado Yonhap, se prevé que formalicen un recurso de apelación la próxima semana.