El exministro de Sanidad británico alerta de que el Gobierno está cediendo terreno frente al auge nacionalista

Wes Streeting acusa al Gobierno de Starmer de perder la batalla frente al nacionalismo y advierte del riesgo de que Reform UK llegue a Downing Street.

2 minutos

El exministro de Sanidad británico Wes Streeting James Manning/PA Wire/dpa
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

2 minutos

El exministro de Sanidad británico Wes Streeting ha advertido este miércoles de que el Ejecutivo encabezado por el primer ministro Keir Starmer está perdiendo terreno frente al nacionalismo, tanto por el flanco del partido ultraderechista Reform UK como por el empuje de los movimientos nacionalistas de Escocia y Gales.

“Abandoné el gobierno porque estamos librando la batalla de nuestras vidas contra el nacionalismo, una batalla que actualmente estamos perdiendo. Si no cambiamos de rumbo, corremos el riesgo de entregarle las llaves del número 10 de Downing Street al partido Reform y no quiero que eso nos pese en la conciencia”, ha advertido en su discurso oficial de dimisión ante la Cámara de los Comunes.

Streeting ha subrayado que “los nacionalistas están en el poder en todos los rincones de Reino Unido, Escocia y Gales”. “El nacionalismo representa una amenaza existencial para la futura integridad de Reino Unido, y Reform UK representa una amenaza para los valores e ideales que han hecho grande a este país, valores e ideales que están intrínsecamente ligados al Servicio Nacional de Salud”, ha argumentado.

El antiguo responsable de Sanidad ha cargado así contra el partido independentista galés Plaid Cymru y contra el Partido Nacional Escocés (SNP, por sus siglas en inglés), remarcando que “el nacionalismo no es progresista”, al tiempo que ha recalcado que “nacionalismo y patriotismo no son lo mismo”.

“El nacionalismo aboga por la introspección, la protección de los propios y la indiferencia hacia los demás. El patriotismo sostiene que este país es más fuerte cuando tenemos la confianza suficiente para mirar hacia afuera, ser generosos y estar unidos. Unidos, pero no siempre iguales. Desde estos escaños, creemos en una Escocia y un Gales más fuertes, como parte de un Reino Unido más justo”, ha sentenciado.

Streeting presentó su renuncia hace casi una semana mediante una carta en la que aseguraba haber perdido la confianza en Starmer, aunque al mismo tiempo puso en valor los resultados alcanzados por su departamento durante el tiempo en que estuvo al frente del Ministerio.

Por su parte, el primer ministro británico se niega por ahora a dejar el cargo tras el varapalo sufrido por el Partido Laborista en las elecciones locales, defendiendo que una dimisión solo profundizaría el “caos” político en el país. En paralelo, la formación ha abierto la puerta a que el alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, dé el salto a la Cámara de los Comunes como candidato en las elecciones parciales por la circunscripción de Makerfield y pueda, eventualmente, disputar el liderazgo a Starmer.