Los ministros de Exteriores del G7 han advertido este miércoles de que podrían aprobar nuevas sanciones contra Irán “si continúa su represión de las protestas”, iniciadas hace más de dos semanas y que, de acuerdo con organizaciones de Derechos Humanos, se han saldado ya con más de 3.400 fallecidos y “miles” de heridos.
“Estamos dispuestos a imponer más medidas restrictivas si Irán continúa su represión de las protestas y la disidencia, en violación del Derecho Internacional y sus obligaciones internacionales”, señala el comunicado conjunto difundido por el Ministerio de Exteriores francés.
En el texto, los jefes de la diplomacia del G7 reclaman a las autoridades iraníes que ejerzan “la máxima moderación, se abstengan de recurrir a la violencia y salvaguarden los Derechos Humanos y las libertades fundamentales de los ciudadanos iraníes”, entre ellas la libertad de expresión, de información y de reunión pacífica, todo ello “sin temor a represalias”.
“Nos preocupa profundamente el elevado número de muertos y heridos reportados. Condenamos el uso deliberado de la violencia y los muertos, las detenciones arbitrarias y las tácticas de intimidación empleadas por las fuerzas de seguridad contra los manifestantes”, añaden los ministros.
En la misma línea, rechazan “firmemente la escalada de la brutal represión” contra la “población iraní, que ha demostrado valentía desde finales de diciembre de 2025 al expresar sus legítimas aspiraciones a una vida mejor, dignidad y libertad”.
Amnistía Internacional reclama presión diplomática
La ONG Amnistía Internacional ha reclamado una “acción diplomática global para señalar el fin de la impunidad” ante la “masacre de manifestantes”, tras denunciar que existen pruebas sólidas que apuntan a “ejecuciones masivas ilegítimas cometidas a una escala sin precedentes en medio de un bloqueo continuo de Internet impuesto” para “ocultar sus crímenes”.
“Esta espiral de derramamiento de sangre e impunidad debe terminar. Incluso considerando el sombrío historial de las autoridades iraníes de cometer graves violaciones de Derechos Humanos y crímenes de Derecho Internacional durante las sucesivas oleadas de protestas, la gravedad y la magnitud de los asesinatos y la represión desde el 8 de enero no tiene precedentes”, ha señalado la secretaria general de AI, Agnes Callamard.
Según la organización, “mientras amplios sectores de la sociedad iraní inundaban las calles desafiando las balas”, las autoridades “han librado su represión más mortífera hasta la fecha”. “Han recurrido deliberadamente a asesinatos masivos de manifestantes que exigen un cambio fundamental y la transición del sistema de la República Islámica a un nuevo sistema de gobierno que respete los Derechos Humanos y la dignidad de las personas”, ha añadido.
La ONG insta a los Estados miembros de la ONU a “reconocer que la impunidad sistémica y continua por los crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad en protestas actuales y pasadas ha envalentonado a las autoridades iraníes a persistir en su conducta criminal”.
Por ello, les reclama “tomar medidas inmediatas y coordinadas para impedir un mayor derramamiento de sangre”, entre ellas la convocatoria de sesiones especiales en el Consejo de Derechos Humanos y el Consejo de Seguridad de la ONU, así como valorar la creación de mecanismos de justicia internacional que permitan impulsar investigaciones y procesos penales “inmediatos de quienes han cometido crímenes de Derecho Internacional y graves violaciones de Derechos Humanos”.