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El Gobierno de Yemen confirma la retirada separatista de Hadramut y recupera el control

Yemen anuncia la retirada del Consejo de Transición del Sur de Hadramut en pleno impulso de un diálogo con Arabia Saudí sobre la crisis secesionista.

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Imagen de archivo de combatientes del CTS en Yemen  Europa Press/Contacto/Stringer

Imagen de archivo de combatientes del CTS en Yemen Europa Press/Contacto/Stringer

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El Gobierno de Yemen reconocido por la comunidad internacional ha comunicado que las fuerzas separatistas del Consejo de Transición del Sur han abandonado la provincia de Hadramut, en el este del país, uno de los principales escenarios, junto a la gobernación de Al Mahra, de la ofensiva secesionista desencadenada a finales del año pasado.

Esta retirada de los separatistas se produce al mismo tiempo que arranca un proceso de diálogo impulsado por las autoridades yemeníes internacionalmente reconocidas y Arabia Saudí, con el objetivo de celebrar una cumbre en Riad que abra una vía de negociación sobre la cuestión secesionista, origen de la actual crisis política y territorial.

En este contexto, el gobernador adjunto de Hadramut, Abdulhadi al Tamimi, ha señalado este domingo que “el orden ha quedado restablecido en todos los municipios de Hadramut” y ha destacado el inicio de una nueva etapa de coordinación entre la población local, las instituciones y las fuerzas Escudo de la Patria, que están actuando contra los separatistas, según recoge la agencia oficial del Gobierno yemení.

Mientras el gobernador adjunto realizaba estas afirmaciones, fuentes de seguridad confirmaban al portal South24 la entrada de fuerzas progubernamentales en la ciudad portuaria de Mukalla, capital de la provincia, consolidando así la recuperación del control por parte del Ejecutivo reconocido.

Escudo de la Patria se define como unas brigadas “independientes” dedicadas a la vigilancia del sur del país y que operan desde la gobernación de Lahj “bajo el mando de la Coalición Árabe” de apoyo a las autoridades yemeníes, liderada por Arabia Saudí, que respalda militarmente al Gobierno frente a los distintos frentes abiertos.

El prolongado conflicto territorial en el sur de Yemen ha permanecido en un segundo plano mediático tras años de guerra civil entre el Gobierno yemení y el movimiento hutí, que controla la capital, Saná, desde hace una década, eclipsando en parte las tensiones secesionistas.

Durante los momentos más intensos de la contienda, los separatistas del CTS ofrecieron su apoyo, con muchas reservas, al Gobierno yemení a cambio de avanzar en sus demandas de independencia, en un país que hasta 1990 estuvo dividido en dos Estados, Yemen del Norte y Yemen del Sur.

Sin embargo, la situación dio un giro a comienzos de diciembre del año pasado, cuando el CTS puso en marcha una ofensiva sobre las provincias orientales de Al Mahra y Hadramut, incluidas en sus aspiraciones territoriales. Esta operación fue respondida por Arabia Saudí, aliado clave del Ejecutivo yemení, con bombardeos la semana pasada sobre las áreas capturadas por los independentistas, presionando así su repliegue de la región.