El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha reclamado este jueves en Washington, durante la sesión de la Junta de Paz, el “desarme” y “desmantelamiento” del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en la Franja de Gaza.
“Es necesario desmantelar la infraestructura terrorista de Hamás, sus túneles subterráneos y las instalaciones de producción de armas, y acabar con el adoctrinamiento de los niños palestinos en instituciones educativas y religiosas”, ha señalado Saar, que ha elogiado el plan del presidente estadounidense, Donald Trump, para el futuro del territorio palestino.
Ha indicado además que propuestas anteriores “no han funcionad por no abordaban cuestiones fundamentales como el terror, el odio la incitación y el adoctrinamiento”. “Es la primera vez que un plan se centra en las raíces del problema. Lo apoyamos y estamos trabajando para avanzar hasta que tenga éxito”, ha remachado el titular de Exteriores israelí.
Saar ha traído a colación los ataques del 7 de octubre de 2023, a los que ha descrito como uno de los “momentos cumbre de Hamás en su campaña del terror”, y ha llamado a impedir “que se repitan”. “La gente de Gaza debe ser liberada de estos terroristas”, ha resaltado.
Antes, el ministro había defendido que Israel mantenga “una presencia permanente” en el enclave, pese a que la hoja de ruta de Estados Unidos contempla una retirada progresiva de las fuerzas israelíes conforme se despliegue el contingente internacional. “La presencia permanente del Ejército israelí en una zona de seguridad dentro de Gaza continuará para siempre”, ha enfatizado Saar.
En la sesión inaugural de la Junta de Paz han tomado parte cerca de 50 países, superando con creces a los 27 miembros fundadores del organismo, entre los que únicamente figuran dos Estados de la Unión Europea: Bulgaria y Hungría.