El presidente del Parlamento de Irán, Mohamed Baqer Qalibaf, ha restado importancia a las consecuencias del bloqueo impuesto por Estados Unidos en el estrecho de Ormuz y ha arremetido contra el mandatario norteamericano, Donald Trump, quien el 26 de abril afirmó que la infraestructura petrolera iraní "explotaría" en tres días debido al impacto sobre las exportaciones.
"Han pasado tres días y ningún pozo ha explotado. Podríamos extenderlo a 30 y retransmitir en directo desde los pozos aquí", ha apuntado en redes sociales. "Este es el tipo de consejo basura que recibe la administración de Estados Unidos de personas como Bessent", ha manifestado, en referencia al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
Qalibaf ha responsabilizado a Bessent y a otros altos cargos de Washington de "impulsar la teoría del bloqueo", lo que, según ha denunciado, ha llevado a que "el precio del petróleo supera la barrera de los 120 dólares". "Siguiente parada: 140", ha avisado, para remarcar a continuación que "el problema no es la teoría, es la mentalidad".
Por su parte, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha recalcado durante la jornada que el bloqueo decretado por Estados Unidos "está condenado al fracaso" y ha defendido que Teherán continúa garantizando la libertad de navegación en el estrecho, "excepto para los países hostiles", en alusión a los barcos de Estados Unidos e Israel.
Las autoridades iraníes comunicaron el 17 de abril que levantaban sus limitaciones al tránsito en la zona tras confirmarse un día antes un alto el fuego temporal en Líbano, aunque precisaron que volvían a activarlas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, respondiera —después de aplaudir inicialmente el gesto de Teherán— que las fuerzas de su país mantendrían el bloqueo sobre esta ruta estratégica.
Posteriormente, el propio Trump hizo pública la prolongación del alto el fuego temporal acordado el 8 de abril, a petición de Pakistán, que actúa como mediador en las conversaciones diplomáticas, pero reiteró que el bloqueo permanecerá en vigor. El cerco a la zona y el reciente abordaje e incautación de buques iraníes han sido algunos de los argumentos esgrimidos por Teherán para negarse a desplazarse a Islamabad, al considerar que estas actuaciones vulneran el alto el fuego y bloquean cualquier avance en el diálogo.