El juez del Supremo Dias Toffoli se aparta del mayor escándalo financiero de Brasil por su presunta implicación

Dias Toffoli se aparta del caso 'Master', mayor fraude bancario de Brasil, tras revelarse vínculos empresariales con el banquero investigado.

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José Antonio Dias Toffoli, juez del Supremo de Brasil. Europa Press/Contacto/Vanessa Carvalho

José Antonio Dias Toffoli, juez del Supremo de Brasil. Europa Press/Contacto/Vanessa Carvalho

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El magistrado del Tribunal Supremo de Brasil José Antonio Dias Toffoli ha decidido apartarse como instructor del llamado caso 'Master', la investigación sobre el mayor fraude bancario del país, después de que su nombre apareciera en mensajes del banquero Daniel Vorcaro, director de la entidad financiera homónima ya liquidada.

Pese a sus dudas iniciales, Dias Toffoli presentó este jueves su renuncia a seguir al frente del proceso, tras el fuerte desgaste que estas supuestas conexiones habían provocado dentro del propio Supremo y después de varias semanas en las que el caso domina la agenda de los medios de comunicación brasileños.

El paso atrás del juez llega tras la publicación en la prensa de un informe remitido por la Policía Federal al Tribunal Supremo, en el que se detalla una conversación entre Vorcaro y su cuñado, también investigado, sobre una serie de pagos a la empresa Maridt, de la que Dias Toffoli es accionista por la adquisición de un resort.

El magistrado difundió una nota de prensa en la que admitió ser socio de dicha compañía, aunque precisó que las participaciones son gestionadas por su familia, y rechazó la existencia de esos pagos y cualquier relación personal o profesional con Vorcaro, extremos que, recordó en el comunicado, están respaldados por la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Dias Toffoli no figura en los registros formales de Maridt, donde sí aparecen sus hermanos José Eugênio y José Carlos. El asunto llegó al Supremo después de que la defensa de Vorcaro, actualmente en prisión provisional, argumentara que en el material incautado se hacía referencia a un congresista federal, lo que obligaba a que el caso se tramitara ante esa corte.

El juez fue designado por sorteo, pero a medida que la prensa publicaba nuevas revelaciones y crecían las críticas desde distintos sectores de la clase política, su imparcialidad empezó a ser cuestionada, hasta el punto de que el propio Supremo terminó presionándole para que abandonara la causa.