El mandato del Consejo Presidencial de Transición en Haití expira en plena amenaza de vacío de poder

El Consejo Presidencial de Transición agota su mandato en Haití sin relevo claro y con la violencia disparada y el apoyo clave de Estados Unidos a Fils-Aimé.

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La activista haitiana Linda Joseph  Europa Press/Contacto/Carl Juste

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El Consejo Presidencial de Transión (CPT), el órgano creado para tratar de encauzar la estabilidad de un país golpeado desde hace décadas por desastres naturales, pobreza extrema y una violencia creciente tanto política como de bandas armadas, agota este sábado su periodo de funciones sin que exista una alternativa institucional clara que lo sustituya, más allá de la figura del primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, que al menos parece contar con el respaldo de EEUU.

A comienzos de 2024, una nueva escalada de violencia sacudió Haití y forzó al entonces primer ministro, Ariel Henry, a presentar su dimisión. Muy cuestionado y tras varios años de turbulencias, había llegado al cargo en 2021, después del asesinato del presidente Jovenel Moise en su residencia oficial a manos de un comando armado.

Desde su puesta en marcha en abril de 2024, el CPT no ha logrado cumplir los objetivos que se le asignaron: no ha conseguido pacificar el territorio ni concretar un calendario electoral, más allá de una imprecisa hoja de ruta que sitúa la renovación de las autoridades en el segundo semestre de 2026. Como respuesta, Estados Unidos ha retirado los visados a cinco de sus consejeros por permitir, según denunció en enero el Departamento de Estado, “que las bandas haitianas, algunas de las cuales están designadas como organizaciones terroristas extranjeras, continúen desestabilizando Haití”.

“Apoyamos el liderazgo del primer ministro Fils-Aimé en la construcción de un Haití fuerte, próspero y libre”, afirmó esta semana la Embajada de Estados Unidos en Puerto Príncipe, coincidiendo con la llegada a la bahía de la capital de tres buques de guerra -- el “USS Stockdale”, el “USCGC Stone” y el “USCGC Diligence” -- para “reflejar el firme compromiso de Estados Unidos con la seguridad, la estabilidad y un futuro más prometedor para Haití”.

El acto previsto en la residencia presidencial de Ville d'Accueil se celebrará bajo un fuerte dispositivo de seguridad. Las bandas armadas controlan hasta el 90% del área metropolitana de Puerto Príncipe y zonas de la región de Artibonite, por lo que vehículos blindados escoltarán al presidente y coordinador del CPT, Laurent St-Cyr, durante el traspaso de poderes al primer ministro Fils-Aimè.

La mayoría de las corrientes políticas haitianas coinciden en que la siguiente etapa de la transición debería estar encabezada por una fórmula de doble poder ejecutivo, con un primer ministro y un presidente. Sin embargo, más allá de ese punto de partida, las posiciones se han mostrado irreconciliables, tal y como explica al “Miami Herald” el exdiputado y antiguo coordinador político Antoine Rodon Bien-Aimé.

“Hay muchísimas propuestas, y ninguna puede unirse para formar una sola. El problema somos nosotros, los haitianos. Cada vez que la comunidad internacional quiere ayudarnos, acabamos tirando cada uno por nuestro lado”, ha lamentado.

El responsable de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH) ha advertido de que el país atraviesa una “fase crítica” y “ya no tiene tiempo que perder en luchas internas prolongadas”: la tasa de homicidios en 2025 ha aumentado casi un 20 por ciento respecto a 2024. Solo en el último trimestre del año pasado, al menos 1.523 personas perdieron la vida por la violencia en el país. En todo 2025, el balance supera los 5.915 muertos y 2.708 heridos.