El OIEA negocia con Moscú y Kiev un nuevo alto el fuego limitado en torno a la planta de Zaporiyia

El OIEA negocia con Rusia y Ucrania un alto el fuego limitado cerca de Zaporiyia para reparar una línea eléctrica clave y evitar riesgos nucleares.

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El director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), Mariano Grossi -/Iranian Presidency/dpa

El director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), Mariano Grossi -/Iranian Presidency/dpa

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El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) ha informado este viernes de que ha abierto un nuevo canal de diálogo con Rusia y Ucrania con el objetivo de pactar un alto el fuego puntual en la zona próxima a la central nuclear de Zaporiyia. Esta tregua localizada permitiría llevar a cabo trabajos de reparación en una línea de alta tensión clave para garantizar el suministro eléctrico externo a las instalaciones.

“La propuesta pide a la Federación de Rusia y a Ucrania que acuerden una zona temporal de alto el fuego en un lugar situado aproximadamente a 10 kilómetros de la central (...) para que los técnicos ucranianos puedan realizar con seguridad las reparaciones necesarias”, ha indicado en un comunicado el director general del organismo, Rafael Grossi.

La línea de 330 kilovoltios Ferosplavna-1, que enlaza la planta con la red eléctrica nacional, resultó dañada y posteriormente fue desconectada el 2 de enero, después de que las autoridades ucranianas denunciaran “uno de los ataques con drones más masivos” por parte de Moscú desde el inicio de la actual fase del conflicto, en febrero de 2022.

Un alto el fuego limitado gestionado por el OIEA el pasado 30 de diciembre ya hizo posible acometer labores de reparación en esta misma línea. “Confiamos en que Rusia y Ucrania sigan cooperando constructivamente con nosotros para llevar a cabo estas reparaciones esenciales y reducir el riesgo de un accidente nuclear”, ha señalado Grossi.

Rusia y Ucrania se responsabilizan mutuamente de los ataques contra la infraestructura de apoyo de la central, bajo control de las fuerzas rusas desde las primeras etapas de la guerra, y que se ha quedado sin alimentación eléctrica en hasta 12 ocasiones desde febrero de 2022.

Moscú ha consolidado avances en territorio ucraniano durante los últimos meses, con el foco principal en la región de Donetsk. En septiembre de 2022, Rusia anunció la anexión de las provincias parcialmente ocupadas de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, y ha logrado también penetrar en las zonas de Járkov, Sumi y Dnipropetrovsk, además de mantener la península de Crimea, incorporada en 2014.