La Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (ASADEDH) ha hecho público este jueves el "atentado perpetrado por elementos" del Frente Polisario "contra objetivos civiles" en la localidad de Esmara, en el Sáhara Occidental. En esa misma zona, el Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS), brazo armado de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), ha asumido la autoría de un bombardeo dirigido contra varias bases marroquíes situadas en las afueras de la ciudad.
El comunicado de ASADEDH se ha difundido poco después de que la agencia saharaui de noticias, SPS, publicara el parte de guerra del Ministerio de Defensa saharaui. En dicho parte se detalla que "destacamentos de avanzada del ELPS han lanzado la tarde de este martes, 5 de mayo de 2026, un bombardeo concentrado contra varias bases de retaguardia" pertenecientes a "las fuerzas de ocupación marroquíes" y emplazadas "en los aledaños de la ciudad ocupada de Esmara".
Frente a esta versión, ASADEDH insiste en que se trata de un "atentado" llevado a cabo "contra objetivos civiles" y subraya que el ataque "se produce en un momento decisivo cuando hay conversaciones y negociaciones para poner fin a este conflicto". Entre estos procesos, la asociación destaca la estrategia de Marruecos para recabar apoyos internacionales a su propuesta de autonomía para el Sáhara Occidental, una iniciativa respaldada por el Consejo de Seguridad de la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos --"en reiteradas ocasiones, siendo la última el pasado miércoles"-- y España, antigua potencia administradora del territorio.
No obstante, Argelia y, de manera muy señalada, el Frente Polisario mantienen una postura de rechazo frontal a dicho plan marroquí. En este escenario, ASADEDH ha condenado "enérgicamente" lo que considera un "intento por parte del Polisario de boicotear y sabotear los planes de paz de la comunidad internacional".
Por este motivo, la organización de derechos humanos ha efectuado un "llamamiento a la comunidad internacional para que presione al Polisario y Argelia para poner fin a estas acciones hostiles y contrarias a una solución pacífica". El objetivo, sostiene, es "poner fin a las penurias que sufre nuestra población en los campamentos de Tinduf", en el suroeste de Argelia, donde se concentran desde hace décadas miles de saharauis desplazados por el conflicto.