El Frente Polisario ha comunicado este miércoles la puesta en marcha de la Oficina Militar Saharaui para el Seguimiento del Cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario, junto con la adopción de un código de conducta para las fuerzas de seguridad y el Ejército Popular de Liberación Saharaui (EPLS), apenas una semana después del ataque ejecutado en Esmara, en el Sáhara Occidental bajo ocupación marroquí.
El anuncio se ha realizado en una rueda de prensa celebrada en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia), donde el jefe del Estado Mayor del EPLS, Hamma Salama, ha subrayado que la creación de este organismo se inscribe en “la férrea defensa” del Derecho Internacional que el Polisario afirma mantener, según recoge un comunicado.
Desde el movimiento saharaui han insistido en que esta nueva estructura constituye “una muestra más” de su compromiso con el Derecho Internacional y, en particular, con el Derecho Internacional Humanitario, marco jurídico que regula los conflictos armados y cuyos convenios el Polisario recuerda que suscribió en junio de 2015.
Según detalla la nota, la oficina militar tendrá también la función de servir como herramienta para consolidar y ampliar la cooperación con mandos militares de países aliados y con entidades especializadas en Derecho Internacional Humanitario, con especial énfasis en el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
El comunicado añade que se ha aprobado un Código de Conducta exhaustivo y de obligado cumplimiento para todas las actuaciones, tanto de las fuerzas de seguridad como del Ejército saharaui, con la finalidad de ordenar y fijar por escrito los principios de actuación que, según el Polisario, han guiado sus operaciones desde el inicio de la lucha armada el 20 de mayo de 1973.
La decisión de constituir esta oficina se conoce después de que el EPLS lanzara el pasado 5 de mayo una serie de ataques contra varias “bases de retaguardia” del Ejército marroquí en la zona de Esmara.
Esta ofensiva ha recibido condenas de numerosos Estados, entre ellos Estados Unidos y España, que ha reclamado el respeto al alto el fuego pactado en 1991, acuerdo que el Polisario dio por terminado en noviembre de 2020.
En este contexto, el secretario general del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Ghali, remitió el pasado domingo una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, en la que denuncia que los países que han censurado la acción del EPLS no se han pronunciado en el pasado para “alzar la voz” frente a las operaciones llevadas a cabo por Marruecos.
El reino alauí, afirmó Ghali en su misiva, “utiliza sistemáticamente todo tipo de armas letales, incluidos los drones, para matar a sangre fría a decenas de civiles inocentes, no solo del Sáhara Occidental, sino también de Argelia y Mauritania, además de ciudadanos de otros países que transitaban por los territorios saharauis liberados”.