El presidente del Parlamento de Irán, Mohamed Baqer Qalibaf, ha subrayado este martes que “las nuevas ecuaciones en el estrecho de Ormuz están tomando forma” y ha insistido en que la estabilidad en esta ruta marítima estratégica “fue puesta en peligro por Estados Unidos y sus aliados” mediante sus “violaciones del alto el fuego y sus bloqueos”.
En un mensaje difundido en redes sociales, Qalibaf ha recalcado que “sabemos muy bien que la continuación del 'statu quo' es intolerable para Estados Unidos, mientras que nosotros aún no hemos empezado”. A renglón seguido, ha advertido de que “su maldad disminuirá”, manteniendo así el tono de sus reproches a Washington por su actuación en el golfo Pérsico.
Su pronunciamiento llega tras los incidentes del lunes en el estrecho de Ormuz, desencadenados después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el inicio de una misión “humanitaria” con el objetivo de desbloquear el paso de buques en la zona. Según la versión de Washington, al menos dos destructores estadounidenses consiguieron cruzar el estrecho y escoltar a dos embarcaciones comerciales, un extremo que Teherán ha rechazado.
En paralelo, Emiratos Árabes Unidos (EAU) denunció un ataque con drones procedentes de Irán contra infraestructuras petroleras en Fuyaira, así como una ofensiva contra un buque relacionado con la petrolera Abu Dhani National Oil Company (ANDOC) cuando atravesaba el estrecho de Ormuz. Las autoridades emiratíes afirmaron además haber interceptado cerca de 20 proyectiles iraníes.
Teherán había comunicado el 17 de abril el levantamiento de sus restricciones al tránsito marítimo en la zona, después de que un día antes se confirmara un alto el fuego temporal en Líbano. No obstante, aseguró que volvía a imponer dichas limitaciones después de que Trump, tras aplaudir inicialmente el gesto iraní, declarara que las fuerzas estadounidenses mantendrían su bloqueo en esta vía de navegación.
Posteriormente, el propio Trump hizo pública la ampliación del alto el fuego temporal acordado el 8 de abril, a petición de Pakistán, país que ejerce de mediador en las gestiones diplomáticas. Sin embargo, reiteró que el bloqueo en el estrecho continuará. Este bloqueo, junto con el reciente asalto e incautación de buques iraníes en la zona, ha sido esgrimido por Teherán como una de las principales razones para negarse a desplazarse a Islamabad, al considerar que estas operaciones constituyen una violación del alto el fuego que frena el avance del proceso de diálogo.