Mohamed Baqer Qalifab, una de las figuras más influyentes del actual Gobierno iraní, ha visto ampliadas sus funciones tras ser nombrado nuevo representante especial de Irán para los asuntos relacionados con China.
En la actualidad, Qalifab ocupa la presidencia del Parlamento iraní —una de las instituciones más conservadoras y con mayor peso político del país— y, de forma destacada en este momento, lidera el equipo de negociadores en las estancadas conversaciones con Estados Unidos para tratar de poner fin a la guerra.
Según recuerda la agencia semioficial Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria de Irán y responsable de difundir el nombramiento, el alto cargo pasa a desempeñar una función que antes estaba en manos del fallecido Alí Lariyani, quien en su momento actuó como negociador con Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní y también presidió el Parlamento.
Lariyani ocupaba el puesto de Secretario del Consejo Superior de Seguridad Nacional hasta que un ataque israelí el pasado 17 de marzo acabó con su vida.