El Senado de Estados Unidos ha dado este martes un paso inédito al sacar adelante una resolución destinada a recortar las facultades de guerra del presidente Donald Trump y, en última instancia, a ordenar la retirada de las fuerzas estadounidenses implicadas en la guerra contra Irán. La iniciativa ha prosperado después de que cuatro senadores republicanos se desmarcaran de su partido y se sumaran al bloque opositor, que había visto cómo el texto fracasaba en la Cámara Alta en hasta siete ocasiones anteriores.
La propuesta ha salido adelante con 50 votos a favor y 57 en contra. Entre quienes la han respaldado figuran los republicanos Bill Cassidy, de Luisiana; Susan Collins, de Maine; Lisa Murkowski, de Alaska, y Rand Paul, de Kentucky. Por el contrario, el demócrata John Fetterman ha optado por votar en contra de la resolución.
En la mayoría de estos cinco casos, el sentido del voto estaba dentro de lo esperado; la excepción ha sido Cassidy, que por primera vez apoya una resolución sobre poderes bélicos. Su giro se produce pocos días después de quedar fuera de la segunda vuelta en las primarias republicanas al Senado por Luisiana, en las que Trump se posicionó a favor de uno de sus rivales.
Además, otros tres senadores republicanos --John Cornyn, de Texas; Tommy Tuberville, de Alabama, y Thom Tillis, de Carolina del Norte-- se han ausentado de la votación, lo que ha inclinado la correlación de fuerzas a favor de los demócratas por primera vez desde que comenzaron a impulsarse resoluciones sobre poderes de guerra vinculadas a Irán.
“Voto a voto, los demócratas están rompiendo el muro de silencio republicano sobre la guerra ilegal de Trump”, ha señalado el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, en declaraciones recogidas por la cadena CBS tras el avance de la iniciativa. “Hoy se ha demostrado que nuestra presión está dando resultado: los republicanos están empezando a ceder y el impulso para frenarlo está creciendo”, ha añadido, antes de advertir de que en su bancada no van a “bajar la guardia”.
La resolución, promovida por el senador demócrata Tim Kaine, de Virginia, establece que el presidente deberá “retirar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades dentro o contra Irán, a menos que estén explícitamente autorizadas por una declaración de guerra o una autorización específica para el uso de la fuerza militar”.
En cualquier caso, la votación en el Senado supone solo un primer movimiento, ya que, incluso si la Cámara de Representantes también diera luz verde al texto, se da por hecho que Trump recurriría a su poder de veto.