El magistrado del Tribunal Supremo de Brasil Alexandre de Moraes ha aceptado la petición presentada por los hijos del expresidente brasileño Jair Bolsonaro para poder verle en la cárcel, donde cumple una condena de 27 años y tres meses por el intento de golpe de Estado de 2022, de los cuales deberá pasar varios años en régimen cerrado.
“Por tanto, cumplidos los requisitos legales, autorizo la visita permanente de Carlos Nantes Bolsonaro, Flávio Nantes Bolsonaro, Jair Renan Valle Bolsonaro y (la hija menor), hijos del condenado, y su hijastra Leticia Marianna Firmo da Silva, independientemente de cualquier autorización posterior, en el horario establecido en los términos de la Ordenanza SR/PF/DF n.º 1104, de 28 de marzo de 2024”, ha sostenido De Moraes en declaraciones recogidas por Agencia Brasil.
De esta autorización queda fuera Eduardo Bolsonaro, que se marchó a Estados Unidos a comienzos de 2025 para eludir su ingreso en prisión. La Policía Federal brasileña le ha ordenado este viernes regresar al país para asumir su puesto en este mismo cuerpo.
El régimen penitenciario impuesto a Bolsonaro limita tanto sus salidas al exterior como las visitas que puede recibir el exmandatario. El mes pasado, De Moraes ya dio luz verde a que la esposa del expresidente, Michelle Bolsonaro, pudiera desplazarse hasta el centro penitenciario.
No obstante, estas visitas están restringidas a un máximo de cuatro por semana, con una duración de solo media hora, y únicamente se permite la presencia de un familiar en cada turno. Los días y franjas horarias se encuentran igualmente fijados de forma estricta.
La decisión del juez llega un día después de que el exmandatario brasileño regresara a la prisión tras abandonar el centro médico en el que se estaba recuperando de varias operaciones.
El segundo de los hijos de Bolsonaro, Carlos, ha asegurado que su padre es víctima de “un ejercicio reiterado de abuso de poder” por parte del juez Alexandre de Moraes, responsable de la causa por el intento de golpe de Estado, después de que rechazara concederle el arresto domiciliario tras recibir el alta hospitalaria.