El Tribunal Supremo de Virginia ha dejado sin efecto este viernes, por motivos de procedimiento, un reciente mapa electoral que había sido refrendado en las urnas y que, en el escenario más favorable, podía traducirse en hasta cuatro escaños adicionales para el Partido Demócrata en las decisivas legislativas de noviembre.
El referéndum celebrado en abril se resolvió con un triunfo muy ajustado del 'Sí', que respaldaba el nuevo diseño de distritos, con una ventaja de algo más de 100.000 papeletas sobre un total de tres millones, y fue interpretado como un éxito demócrata en plena pugna con el Partido Republicano del presidente, Donald Trump, por arañar el máximo número de escaños posibles en los comicios de noviembre.
En su decisión de este viernes, el alto tribunal estatal ha concluido, por una mayoría de cuatro jueces frente a tres, que la Cámara legislativa de Virginia, dominada por los demócratas, incumplió los trámites exigidos al someter a consulta la enmienda constitucional que permitía la nueva distribución de distritos.
Virginia cuenta actualmente con seis representantes demócratas y cinco republicanos en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, elegidos en circunscripciones fijadas por un tribunal después de que una comisión bipartidista encargada de la redistribución fracasara a la hora de consensuar un mapa tras el censo de 2020. El plan ahora anulado abría la puerta a que los demócratas pudieran hacerse con todos los escaños del estado en el Congreso, salvo uno.
Donald Trump ha celebrado casi de inmediato el fallo del Supremo, al que ha calificado de una “enorme victoria para el Partido Republicano, para América y para Virginia” gracias a la anulación del “horrible intento de manipulación electoral” atribuido a los demócratas.