Los ciudadanos peruanos residentes en España han acudido este domingo a las urnas en una jornada electoral marcada por la alta participación, largas colas y una notable preocupación por la situación política y social de su país.
En Barcelona, el recinto de la Fira de Barcelona ha concentrado desde primera hora a miles de votantes, con 119 mesas electorales habilitadas para los más de 59.000 peruanos censados en Cataluña. La jornada ha transcurrido con normalidad, con urnas abiertas desde las 07:00 hasta las 17:00 horas.
Incidencias en Madrid y retrasos en la constitución de mesas
La principal incidencia se ha registrado en Madrid, donde varias de las 212 mesas electorales no pudieron constituirse a la hora prevista por la ausencia de sus miembros titulares y suplentes.
Según ha explicado el cónsul general, Arturo Chipoco, la situación se resolvió horas después mediante la incorporación de voluntarios entre los propios votantes o la reorganización de mesas ya operativas.
No obstante, algunos electores denunciaron que tuvieron que abandonar el recinto sin votar ante la imposibilidad de esperar, en un contexto de elevada afluencia en el pabellón habilitado en IFEMA, que acoge a más de 105.000 peruanos con derecho a voto.
Una jornada clave también en el exterior
En total, 219.545 peruanos residentes en España están llamados a participar en estas elecciones, con puntos de votación distribuidos en catorce ciudades. Además de elegir presidente y vicepresidentes, los votantes también designan senadores, diputados y representantes del Parlamento Andino, así como a sus propios representantes en el exterior.
La votación forma parte de la primera vuelta electoral, en la que concurren 35 candidaturas, y que previsiblemente desembocará en una segunda ronda el próximo 7 de junio ante la fragmentación del voto.
Preocupación por la inseguridad y la corrupción
Entre los votantes, la inseguridad ciudadana y la corrupción política se repiten como principales inquietudes.
Algunos residentes destacan la necesidad de participar pese a la falta de confianza en los candidatos. Otros subrayan el deterioro institucional del país y el impacto de la delincuencia como factores determinantes en su decisión de voto.
La percepción general refleja un desgaste profundo de la clase política, en línea con una década de inestabilidad marcada por cambios constantes de Gobierno y escándalos institucionales.
Participación exterior en un contexto de crisis política
La movilización de los peruanos en el exterior se enmarca en un escenario nacional de desconfianza y fragmentación, donde el voto obligatorio convive con dificultades logísticas y desafección política.
Pese a ello, la participación en España evidencia el interés de la diáspora por influir en el futuro del país, en unas elecciones llamadas a definir si Perú logra iniciar una etapa de mayor estabilidad tras años de crisis institucional.