El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha censurado "enérgicamente" las recientes interceptaciones llevadas a cabo por la Marina israelí contra varias embarcaciones de una nueva flotilla que trataba de hacer llegar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, una operación que ha presentado como la confirmación de que "Israel se rige por una mentalidad fascista".
"Hoy, hemos presenciado una vez más cómo Israel se rige por una mentalidad fascista", ha subrayado Erdogan en un discurso desde el Palacio Presidencial, en el que ha condenado "enérgicamente este acto de piratería y bandidaje contra los pasajeros de la Flotilla, compuesta por ciudadanos de cuarenta países diferentes", entre los que se encuentran, al menos, 46 españoles.
En este contexto, el dirigente turco ha insistido en que "Turquía apoya al pueblo de Gaza y a quienes le brindan ayuda" y ha instado a la comunidad internacional "para que tome medidas contra las acciones ilegales de Israel, que violan el derecho y las normas internacionales".
Las declaraciones de Erdogan se producen después de la denuncia formulada por la Global Sumud Flotilla que, mediante un comunicado, ha acusado a Israel de "volver una vez más a secuestrar de forma ilegal y violenta" a voluntarios "en aguas internacionales". "Es piratería. Impunidad cada vez mayor de una entidad genocida (...). Esto se ha convertido en una escena familiar: Israel viola el derecho internacional y los gobiernos miran para otro lado. Que no te insensibilicen", ha advertido el colectivo.
La Global Sumud Flotilla, una de las plataformas que impulsan la iniciativa, había informado poco después de las 10.00 horas de que lanchas rápidas de la Marina israelí habían iniciado el abordaje de algunas de las naves de la flotilla, en la que también están implicadas la Coalición de la Flotilla de la Libertad y la Asociación para la Libertad y la Solidaridad Mavi Marmara.
De acuerdo con los datos difundidos por la propia Global Sumud Flotilla, entre esta organización y la Flotilla de la Libertad suman ya 39 barcos interceptados, lo que supone más de dos tercios de las 57 embarcaciones que conformaban el conjunto de la misión. Además, al menos diez activistas han sido detenidos.
Sobre esta situación se ha pronunciado Farhan Haq, portavoz adjunto del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, quien ha reclamado que "ninguna de las personas a bordo de la flotilla sufra daños".
"Queremos asegurarnos de que esto se resuelva de manera pacífica. Pero las mismas preocupaciones que hemos manifestado siempre sobre estas interceptaciones en alta mar y su estatus se aplican también en este caso", ha señalado Haq.