Escocia avisa de que Londres podría no estar listo ante la “amenaza” rusa en el Atlántico Norte

John Swinney duda de la capacidad de Reino Unido para responder a la amenaza rusa sobre infraestructuras críticas en el Atlántico Norte.

3 minutos

Bandera de Reino Unido Europa Press/Contacto/Simon Chapman

Bandera de Reino Unido Europa Press/Contacto/Simon Chapman

Comenta

Publicado

3 minutos

Más leídas

El ministro principal de Escocia, John Swinney, ha alertado de que Reino Unido podría no disponer de recursos suficientes para hacer frente a la “amenaza” que supone la creciente actividad militar de Rusia en el Atlántico Norte, en particular en áreas cercanas al litoral escocés.

Swinney ha manifestado su preocupación tras difundirse informaciones sobre la presencia de un submarino de ataque ruso y otros dos sumergibles de inteligencia que habrían operado en las inmediaciones de infraestructuras submarinas esenciales, como cables de comunicaciones y de suministro eléctrico. “Me preocupa mucho la presencia de buques rusos en el Atlántico Norte”, ha señalado, remarcando que estas instalaciones resultan cruciales tanto para Reino Unido como para “muchos otros”.

En este sentido, el dirigente escocés ha recalcado la urgencia de blindar estos activos estratégicos ante eventuales acciones hostiles: “Es vital que nuestros intereses estén protegidos frente a cualquier amenaza que puedan suponer las acciones de los buques de guerra y submarinos rusos, que podrían dañar las infraestructuras”, ha afirmado.

Sus palabras llegan después de que el ministro de Defensa británico, John Healey, confirmara que unidades de Reino Unido y de países aliados han monitorizado de cerca a tres buques rusos detectados frente a la costa norte británica. Según detalló Healey, se movilizaron un buque de guerra y una aeronave con el objetivo de disuadir la actividad “maligna” vinculada al presidente ruso, Vladimir Putin.

El propio Healey ha advertido de que Moscú trata de sacar partido al hecho de que el foco internacional está dirigido ahora a otros escenarios, como el conflicto con Irán, y ha vuelto a señalar a Rusia como “la principal amenaza para la seguridad de Reino Unido”.

En este contexto, Swinney ha pedido revisar las prioridades de la política de defensa y ha puesto en duda la capacidad actual de Londres. “Quiero asegurarme de que tenemos la capacidad para hacerlo”, ha indicado, antes de admitir que le “preocupa mucho que Reino Unido no tenga la capacidad suficiente para hacer frente a la amenaza rusa en el Atlántico Norte”.

En la misma línea, el titular de Defensa ha abogado por destinar más fondos a la protección de infraestructuras críticas en lugar de otros programas militares. A su entender, el esfuerzo principal debería orientarse a “proteger esa infraestructura” y no a “armas nucleares que no (pueden) utilizar y que son prohibitivamente caras”.

El líder del Partido Nacional Escocés ha censurado además la falta de información por parte del Gobierno central en asuntos de seguridad, denunciando que no ha recibido datos concretos sobre este episodio y que existe un déficit de coordinación entre administraciones. “Necesitamos más colaboración, más diálogo, más compromiso”, ha reclamado.

Como ejemplo de esta descoordinación, ha mencionado el caso del petrolero de bandera rusa anteriormente conocido como Bella 1, que fue interceptado por Estados Unidos y trasladado después a aguas escocesas sin notificación previa al Ejecutivo autonómico, generando fricciones sobre el reparto de competencias.

Frente a estas críticas, el Ministerio de Defensa británico ha asegurado que el país está reforzando su presencia militar en el Ártico y el norte de Europa, con medidas como el aumento de efectivos en Noruega, el despliegue del portaaviones HMS Prince of Wales y nuevas inversiones en capacidades antisubmarinas dentro del programa Atlantic Bastion.

“El excepcional personal militar que presta servicio en Escocia y los profesionales de la industria de defensa son un orgullo para este país”, ha señalado un portavoz, subrayando que todas estas iniciativas persiguen garantizar la seguridad nacional tanto dentro como fuera del territorio británico.