La Embajada virtual de Estados Unidos en Teherán ha instado este lunes a todos sus ciudadanos a que “salgan de Irán ahora” y lo hagan siguiendo un plan “que no dependa de la ayuda del Gobierno” estadounidense. El aviso se produce en un contexto de creciente tensión por las protestas en el país y la dura respuesta de las autoridades iraníes, escenario en el que varias ONG cifran ya en más de 640 los fallecidos.
“Salga de Irán ahora. Tenga un plan para salir de Irán que no dependa de la ayuda del Gobierno de Estados Unidos. Si no puede salir, busque un lugar seguro dentro de su residencia u otro edificio seguro. Lleve provisiones de alimentos, agua, medicamentos y otros artículos esenciales”, señala la advertencia emitida por la legación virtual norteamericana, cuyas tareas consulares son gestionadas por la Embajada de Suiza.
En la misma línea, Washington aconseja a sus nacionales permanecer “al tanto de las últimas noticias” y listos “para ajustar sus planes”. “Mantenga su teléfono cargado y comuníquese con familiares y amigos para informarles sobre su estado”, añade el comunicado.
Respecto a la forma de abandonar el país, la representación diplomática ha recordado a los estadounidenses con doble nacionalidad que deben salir del territorio iraní utilizando “pasaportes iraníes”, dado que Teherán “no reconoce la doble nacionalidad”. También advierte a quienes solo poseen ciudadanía estadounidense de que “mostrar un pasaporte estadounidense o demostrar vínculos con Estados Unidos puede ser motivo suficiente para que las autoridades iraníes detengan a alguien”.
La Embajada ha enumerado varias rutas posibles para la salida, entre ellas los pasos fronterizos con Armenia, Turquía y Turkmenistán —en este último caso, únicamente con una “autorización especial”—, aunque ha subrayado que “el Gobierno de Estados Unidos no puede garantizar su seguridad si” se abandona Irán por estos corredores.
Del mismo modo, ha recordado a sus ciudadanos que “la entrada a Azerbaiyán desde Irán ha sido restringida para los ciudadanos estadounidenses durante períodos de alta tensión”, y ha recalcado que “no deben viajar a Afganistán, Irak ni a la zona fronteriza entre Pakistán e Irán”.
La advertencia de la diplomacia estadounidense llega en plena oleada de protestas iniciadas por el desplome del poder adquisitivo de millones de iraníes y que han derivado en manifestaciones con críticas más amplias contra la clase dirigente. Todo ello sucede mientras se endurecen las sanciones de Estados Unidos y se renuevan, junto a Israel, las acusaciones contra el programa nuclear iraní, acompañadas de bombardeos como los registrados el pasado junio, en los que murieron más de 1.100 personas.