El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha presentado este viernes un nuevo paquete de actuaciones para atajar el fraude fiscal detectado en Minnesota, tras destaparse desvíos de fondos federales en diversos programas sociales del estado. El organismo ha confirmado que varias entidades ya han sido notificadas de la apertura de pesquisas formales por el uso irregular de este dinero público.
“No permitiremos que la incompetencia y la obstinación del gobernador Tim Walz impidan que los perpetradores rindan cuentas. El presidente Trump se compromete a garantizar que los residentes de Minnesota honestos no sean engañados y que sus impuestos, ganados con tanto esfuerzo, no se malgasten”, ha expresado el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en una rueda de prensa.
El responsable del Tesoro ha detallado que la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) ha dictado una orden específica para los condados de Hennepin y Ramsey, por la que se obliga a bancos y compañías de envío de dinero a remitir información adicional sobre transferencias de fondos que salgan de Estados Unidos.
En paralelo, FinCEN ha difundido una alerta dirigida al conjunto del sector financiero para facilitar la detección de indicios concretos de fraude en los programas federales de nutrición infantil. Además, el Tesoro ha avanzado que se pondrán en marcha programas de formación para fuerzas de seguridad federales, estatales y locales con el objetivo de mejorar la persecución de estos esquemas fraudulentos.
Dentro de este paquete, el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) pondrá en marcha un grupo de trabajo especializado para seguir la pista a las organizaciones vinculadas a las tramas de fraude en Minnesota. Al mismo tiempo, se están realizando auditorías a las entidades financieras que habrían facilitado el desvío de fondos.
Las investigaciones se centran en una supuesta red de fraude asociada a la diáspora somalí asentada en Minnesota, a través de la cual cientos de personas se habrían enriquecido creando empresas que facturaban a agencias federales millones de dólares por servicios sociales que, según las pesquisas preliminares, nunca llegaron a prestarse.
La gestión del actual gobernador de Minnesota ha quedado bajo fuerte cuestionamiento por la forma en que ha afrontado los distintos escándalos de fraude en el estado. En medio de este clima de presión política y mediática, el mandatario anunció el lunes que renunciaba a presentarse a la reelección.
El Departamento del Tesoro analiza igualmente si una parte de los recursos aportados por los contribuyentes podría haber acabado en manos del grupo terrorista Al Shabaab, en un contexto de críticas desde el Partido Demócrata por el aumento de la presión y de los discursos de odio dirigidos contra la comunidad somalí.
El presidente Donald Trump ha utilizado los casos de fraude vinculados a la comunidad somalí en Minnesota para reforzar su discurso antimigración. Paralelamente, la muerte de una mujer a manos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha provocado protestas tanto en Minnesota como en otras zonas del país.