Las autoridades de Estados Unidos han difundido una “alerta mundial” dirigida a sus nacionales que se encuentran fuera del país, como reacción directa al ataque efectuado este sábado contra Irán.
El Departamento de Estado ha señalado que “Tras el lanzamiento de operaciones de combate estadounidenses en Irán los estadounidenses de todo el mundo y en particular en Oriente Próximo deben seguir los consejos de las últimas alertas de seguridad emitidas por la embajada o consulado estadounidense más cercano”, subrayando la necesidad de extremar la atención a las indicaciones oficiales.
En el mismo comunicado, el Gobierno estadounidense avisa de que “el cierre de espacios aéreos podría afectar a los viajes” y anima a sus ciudadanos a “tener una mayor cautela” ante la posibilidad de alteraciones y riesgos adicionales en sus desplazamientos.
Este aviso se produce en un contexto en el que Teherán mantenía conversaciones con Washington para alcanzar un acuerdo sobre su programa nuclear, al tiempo que Estados Unidos, con el respaldo de Israel, lanzaba de forma inesperada una ofensiva contra Irán con el objetivo declarado de propiciar un cambio de gobierno en el país.