Francia da luz verde a una ley que agiliza la devolución de bienes culturales expoliados en la época colonial

Francia aprueba una ley que permite devolver por decreto bienes culturales saqueados entre 1815 y 1972, en respuesta a reclamaciones de sus países de origen.

1 minuto

Una sesión en la Asamblea Nacional francesa Europa Press/Contacto/Telmo Pinto

Publicado

1 minuto

El Parlamento francés ha dado este jueves su aprobación a una nueva ley destinada a agilizar la devolución de bienes culturales saqueados durante la colonización francesa cuando así lo reclamen sus países o comunidades de origen, cumpliendo una promesa formulada por el presidente Emmanuel Macron durante su visita en 2017 a la capital de Burkina Faso, Uagadugú.

La norma habilita al Gobierno a proceder a la restitución de estas piezas mediante decreto, sin necesidad de tramitar una ley específica para cada caso. No obstante, el alcance temporal queda limitado a los bienes expoliados entre 1815 y 1972, es decir, desde el arranque del Segundo Imperio francés hasta la entrada en vigor de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural.

El texto legal —cuestionado por no mencionar expresamente la "colonización" y por excluir los periodos anteriores a 1815, en particular el Primer Imperio francés y la campaña de Egipto— fija varios criterios para determinar si la apropiación de los bienes fue ilícita y obliga a recabar el dictamen de dos instancias: una comisión científica y otra con participación de parlamentarios.

La ley obtuvo el visto bueno de la Asamblea Nacional francesa en la jornada previa con el respaldo unánime de los 141 diputados presentes y ha sido refrendada de forma definitiva este jueves en el Senado, donde ha cosechado 343 votos favorables. Al menos cinco senadores se ausentaron de la sesión y no participaron en la votación.

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, defendió el miércoles en un mensaje en redes sociales, tras el voto en la Asamblea, que la devolución de bienes culturales robados o adquiridos de forma irregular constituye "una exigencia moral". "Solo se restituirán los bienes adquiridos ilegalmente, demostrándolo científicamente, sobre la base de criterios jurídicos estrictos", ha argüido.

Lecornu subrayó igualmente que la iniciativa "no busca reescribir la Historia", sino "asumir responsabilidades" respecto a los bienes culturales obtenidos de manera ilícita. "Gracias a los parlamentarios por este paso", expresó, reivindicando los valores de la "verdad, el respeto, el diálogo" y la "responsabilidad".