Las Fuerzas Armadas francesas han decomisado 2,4 toneladas de cocaína que viajaban a bordo de un buque con pabellón extranjero —no precisado— durante una operación desarrollada en la zona marítima de la Polinesia francesa.
Un navío de la Marina gala, apoyado por un avión militar, localizó en alta mar una embarcación sospechosa y procedió a interceptarla. Tras el registro efectuado a bordo, los efectivos hallaron en torno a un centenar de fajos de cocaína, que fueron posteriormente destruidos.
La intervención de las fuerzas militares tuvo lugar este jueves. Sin embargo, los uniformados no pudieron detener la ruta del barco debido a que la tripulación se negó a someterse a la jurisdicción francesa, amparándose en que el barco enarbolaba la bandera de otro Estado.
Por ello, una vez requisada la carga ilícita, se permitió que el buque prosiguiera su travesía, que no tenía como destino ninguna zona del territorio de la Polinesia Francesa, en cumplimiento del Derecho internacional y tras consultar a la fiscalía de Papeete, capital del archipiélago.
“Esta operación, similar a las realizadas desde principios de año y que ya han dado lugar a una incautación récord de más de 9 toneladas de cocaína en el mar, fue liderada por el Alto Comisionado de la República en la Polinesia Francesa, delegado del gobierno para asuntos marítimos. Movilizó importantes recursos humanos y materiales de las Fuerzas Armadas Francesas en la Polinesia Francesa (FAPF), con el apoyo de la Gendarmería Nacional, la Oficina Antinarcóticos Francesa (OFAST) y la cooperación de agencias del gobierno estadounidense”, reza un comunicado emitido por el Alto Comisionado de Francia en la Polinesia.
Desde comienzos de año, este tipo de dispositivos ha permitido interceptar en alta mar un total de 11,5 toneladas de estupefacientes, a las que se suman más de 400 kilogramos incautados en el puerto de Papeete. En conjunto, el valor de mercado de toda la droga confiscada se estima en unos 2.400 millones de dólares, equivalentes a alrededor de 2.000 millones de euros.
“Con estas operaciones, Francia demuestra su firme compromiso en la lucha contra el narcotráfico en la región del Pacífico y contribuye a la seguridad regional y a la protección de las poblaciones”, concluye el comunicado.