Las autoridades yemeníes reconocidas por la comunidad internacional y el movimiento rebelde hutí han cerrado este jueves un pacto para excarcelar a más de 1.600 personas detenidas en el contexto de la guerra en Yemen. Naciones Unidas ha informado de que se trata del contingente más amplio de presos que será liberado desde el arranque de las conversaciones ligadas al conflicto iniciado en 2014.
El enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, ha explicado que el entendimiento se alcanzó “tras catorce semanas de negociaciones directas” celebradas en la capital de Jordania, y ha subrayado que “esto supone un logro significativo”, ya que “demuestra que incluso ante una profunda desconfianza y un conflicto prolongado, el diálogo aún puede dar resultados”.
Grundberg ha resaltado que el acuerdo “ofrece esperanza y alivio a miles de familias que han esperado demasiado tiempo, algunas más de una década, para la liberación de sus familiares”. “Estas negociaciones han sido extraordinariamente complejas. Requirieron persistencia, flexibilidad y voluntad por todas las partes”, ha añadido.
El mediador de la ONU ha recordado que las delegaciones trabajaron “durante el Ramadán, el Eid (al Fitr) y un período de intenso conflicto e incertidumbre en la región” y ha felicitado a los negociadores por su “constante dedicación y determinación para alcanzar este resultado”. También ha expresado su reconocimiento a Jordania y al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que volverá a encargarse de apoyar sobre el terreno el proceso de liberaciones.
En este sentido, ha incidido en que “estas sensibles y prolongadas negociaciones han requerido asistencia política, operativa y financiera” por parte de “diversos socios internacionales”. Ha recordado que “las negociaciones celebradas en Omán en diciembre de 2025 allanaron el camino para el éxito de hoy” y que “numerosos acuerdos también se negociaron en conversaciones previas celebradas en Suiza”.
Respecto a los próximos pasos, Grundberg ha señalado que “el siguiente paso clave es la aplicación. Las partes han acordado un plan de aplicación con el CICR para avanzar en la operación de liberación. Esta responsabilidad de las partes no termina con esta ronda de liberaciones. Queda mucho por hacer”. Ha instado a los bandos a “construir a partir de lo logrado hoy y trabajar de cara a liberaciones adicionales, también a través de iniciativas unilaterales, a partir del principio de ‘todos por todos’, tal y como indica el Acuerdo de Estocolmo”.
El enviado especial ha incidido en que “el acuerdo de hoy traerá pronto la alegría de la reunión a miles de familias. También puede dar una renovada esperanza a los que siguen esperando a que sus familiares sean liberados”, y ha expresado su deseo de que este paso “ayude a lograr la liberación de personal de la ONU y otros colegas que siguen detenidos de forma arbitraria” por los hutíes. “Espero que el acuerdo de hoy genere confianza para hacer progresos sobre lo que el pueblo yemení más necesita, una paz sostenible”, ha concluido.
Por su parte, la responsable de la delegación del CICR en Yemen, Christine Cipolla, ha subrayado que “las partes han dado hoy un paso más hacia la reunificación de familiares que esperan con ansias de volver a ver a los suyos”. Ha indicado que, una vez consensuadas las listas de personas que serán “liberados, transferidos y repatriados”, el CICR puede asumir plenamente su papel de intermediario neutral en la ejecución de “estas complejas operaciones humanitarias”.
La organización humanitaria ha reclamado un acceso pleno y sin restricciones a los detenidos incluidos en el acuerdo para entrevistarse con ellos y verificar su voluntad de ser trasladados “en condiciones de seguridad y dignidad para todos los participantes”. “Contamos con que todas las partes colaborarán al máximo para que podamos poner en marcha los preparativos a fin de implementar el acuerdo, en el marco de un proceso ordenado”, ha remachado.
Reacción de los hutíes y detalles del canje
Tras hacerse público el entendimiento, Abdulqder al Mortada, miembro de la delegación hutí, ha indicado en redes sociales que las conversaciones en Amán concluyeron “con la firma de las listas de nombres de prisioneros y detenidos” que serán excarcelados en virtud de este pacto.
Al Mortada ha precisado que el acuerdo contempla la puesta en libertad de 1.100 combatientes hutíes y de 580 integrantes de las fuerzas yemeníes y sus aliados, entre ellos “siete prisioneros saudíes y 20 prisioneros sudaneses”. “La aplicación tendrá lugar una vez se completen los procedimientos con el CICR”, ha añadido.
El presidente del Consejo Político Supremo instaurado por los hutíes en Yemen, Mahdi al Mashat, ha celebrado la firma del acuerdo en Amán y ha trasladado a Al Mortada su “gratitud” por el trabajo realizado por la delegación hutí. “Garantizamos a las familias de nuestros queridos prisioneros que su sufrimiento y el sufrimiento de sus hijos está al frente de nuestras prioridades y que volverán pronto, si Dios quiere”, ha afirmado.
Al Mashat ha insistido en que el Consejo Político Supremo ha redoblado sus esfuerzos para conseguir la liberación de los miembros del movimiento apresados en el marco de la guerra, según ha informado la agencia yemení de noticias SABA. Por el momento, las autoridades yemeníes reconocidas internacionalmente no se han pronunciado públicamente sobre el pacto.
Los hutíes mantienen el control de la capital, Saná, y de amplias zonas del norte y el oeste del país desde su ofensiva de 2014, mientras que el Gobierno reconocido internacionalmente —respaldado por una coalición militar liderada por Arabia Saudí— opera desde la ciudad sureña de Adén.
El conflicto armado, que ha provocado una de las peores crisis humanitarias del mundo, continúa activo aunque con menor intensidad. En los últimos años ha estado marcado, además, por los ataques de Israel contra los hutíes tras los sucesos del 7 de octubre de 2023 y por los choques entre las fuerzas gubernamentales y los separatistas del Consejo de Transición del Sur (CTS).