El ministro de Exteriores de Grecia, Giorgos Gerapetritis, ha denunciado este martes el “peligroso” descubrimiento en las proximidades de la isla de Lefkada de una embarcación no tripulada del Ejército ucraniano cargada con explosivos, subrayando además que Atenas “no permitirá que se desarrollen acciones militares en el Mediterráneo”.
El artefacto, localizado por un pescador hace unas dos semanas y ya remolcado a puerto, ha sido calificado por el titular de Exteriores como un “incidente especialmente grave”. Gerapetritis ha indicado que trasladará lo ocurrido a sus homólogos de la Unión Europea en Bruselas y ha añadido: “Ya está investigándose, y cuando se ponga fin a la pesquisa se sacarán las conclusiones técnicas necesarias antes de que el Gobierno griego tome cartas sobre el asunto”.
El ministro ha recalcado que “una lancha no tripulada frente a las costas griegas es algo inconcebible. Este incidente crea un gran problema para la libertad de la navegación, la seguridad de los ciudadanos, la economía y, por supuesto, el medio ambiente”, advirtiendo de que el Ejecutivo heleno está dispuesto a adoptar las medidas de respuesta que considere oportunas.
Aunque Gerapetritis ha evitado precisar públicamente el origen concreto de la lancha, el pasado 12 de mayo el ministro de Defensa, Nikos Dendias, ya afirmó que se trataba de un dispositivo de procedencia ucraniana, una versión que las autoridades de Kiev continúan rechazando.