Los servicios de emergencia han recuperado el cuerpo sin vida de una mujer entre los restos de un edificio destruido en la ciudad ucraniana de Járkov, lo que eleva a dos el balance de fallecidos tras la muerte de un niño en un bombardeo atribuido al Ejército ruso, pese a que las autoridades de Rusia han rechazado cualquier implicación.
“Se ha encontrado otro cuerpo bajo los escombros de una casa destruida: según información preliminar, se trata del de una mujer. Las operaciones de búsqueda y rescate continúan”, ha sostenido el alcalde de la localidad, Igor Terejov, en su canal de Telegram.
El gobernador regional de Járkov, Oleg Sinegubov, ha indicado que, “según información preliminar”, la mujer podría ser la madre del menor fallecido, que tenía únicamente tres años. El ataque ha dejado además al menos 30 heridos, varios de ellos en estado grave.
En las tareas de rescate han intervenido más de 80 voluntarios, que han colaborado en la localización de posibles víctimas, en la evaluación de los daños y en el acordonamiento de inmuebles, además de prestar apoyo logístico a los equipos de emergencia y asistencia a los heridos.
El impacto ha provocado desperfectos en vehículos, infraestructuras eléctricas, semáforos y diversos inmuebles residenciales, entre ellos un bloque de cinco plantas que ha quedado completamente destruido.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha denunciado el “atroz” ataque ruso y ha subrayado que al menos dos misiles han golpeado “una zona residencial”. “Uno de los edificios ha sufrido graves daños. Se está llevando a cabo una operación de rescate, con todos los servicios necesarios en el lugar”, ha agregado.
En la misma línea, el ministro de Exteriores de Ucrania, Andri Sibiga, ha calificado el bombardeo de “bárbaro” y ha advertido de que “puede haber muchas víctimas civiles”. “A diferencia de los ficticios 'ataque contra residencias de (el presidente ruso, Vladimir) Putin, este ataque fue muy real y es un crimen de guerra”, ha recalcado.
Frente a estas acusaciones, el Ministerio de Defensa de Rusia ha manifestado que “las Fuerzas Armadas rusas no planearon ni llevaron a cabo ataques con misiles ni ataques aéreos dentro de los límites de la ciudad de Járkov”, y ha sostenido que las denuncias procedentes de Kiev “buscan distraer a la comunidad internacional del brutal ataque terrorista” registrado la víspera en Jorli (Jersón), que dejó cerca de una treintena de muertos.