El grupo chií libanés Hezbolá expresó este miércoles su fidelidad al recién designado líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, apenas unos días después de que asumiera el cargo tras el asesinato, el pasado 28 de febrero, de su padre y anterior jefe de Estado, el ayatolá Alí Jamenei, en el contexto de la ofensiva de Estados Unidos e Israel.
El dirigente de la organización, Naim Qasem, manifestó que “Recibimos con gran gratitud y orgullo las noticias de su elección por parte de la Asamblea de Expertos como líder, guía y sucesor para preservar el camino de Alí Jamenei, que sacrificó su vida para avanzar en la independencia de Irán y su auténtica identidad”.
En su mensaje, Qasem subrayó el “coraje del pueblo iraní y su confianza en la posibilidad de lograr el progreso, construir capacidades y demostrar el justo modelo político islámico a la hora de abordar crisis y confrontar a los agresores y opresores”, de acuerdo con las declaraciones difundidas por la cadena Al Manar, cercana al movimiento.
El responsable de Hezbolá añadió además: “Esperamos que su liderazgo mantenga esa visión auténtica y revolucionaria a nivel político, moral y práctico para guiar a los pueblos oprimidos del mundo hacia la independencia, para que puedan obtener justicia”.
Qasem precisó igualmente que desde Hezbolá “se han adoptado medidas efectivas y de resistencia frente a la ocupación, la agresión y la injusticia”. “Reafirmamos nuestro compromiso con el liderazgo”, ha apuntado, reiterando así la alineación del grupo con la nueva máxima autoridad iraní.