El ministro de Exteriores de Hungría, Péter Szijjarto, afirmó este martes que Ucrania es “enemigo” del país al estar llevando a cabo “medidas hostiles” contra su seguridad energética, en referencia a las iniciativas de Kiev para frenar el flujo de combustible ruso hacia Europa.
“Cualquiera que quiera socavar la seguridad operativa, la seguridad energética y la soberanía de Hungría está tomando medidas hostiles contra nosotros. Cualquiera que lo haga es nuestro enemigo. Ucrania es actualmente nuestro enemigo porque está tomando medidas hostiles contra nosotros”, ha declarado el ministro de Exteriores.
Szijjarto detalló que Ucrania, de forma “manera periódica”, impulsa en Bruselas propuestas que “amenazan la soberanía y la seguridad de Hungría” y, en consecuencia, el funcionamiento normal del país. “Quien hace esto es nuestro enemigo”, insistió durante el podcast Hora de la Verdad, según medios húngaros.
El jefe de la diplomacia húngara recalcó que las limitaciones a la compra de combustible ruso y las sanciones sobre la industria energética de Rusia dificultan que Hungría acceda a los recursos imprescindibles para mantener operativa la central nuclear de Paks.
Existe un “fanatismo sancionador” en Europa que, según Szijjarto, compromete la seguridad energética de Hungría. “Los ucranianos tienen libertad para todo, hay que darles todo: dinero, armas, soldados y la destrucción de Europa tampoco es un obstáculo”, ha afeado.
Al mismo tiempo, el ministro denunció la existencia de “una coalición” entre Kiev y Bruselas para promover un relevo político en Hungría, a apenas dos meses de las elecciones legislativas.
“El candidato de esta coalición es el partido Tisza”, dijo en alusión a la formación de Péter Magyar, uno de los aspirantes con más opciones de poner fin al dominio del primer ministro Viktor Orbán, que se prolonga desde hace más de quince años.
“Saben perfectamente Hungría cumpliría los objetivos de Bruselas y Kiev si este partido lograse formar gobierno”, ha reprochado. No obstante, puntualizó que “mientras exista un gobierno nacional soberano en Hungría, ni Bruselas ni Kiev podrán imponer su voluntad”.
El 26 de enero, la Unión Europea ratificó el veto a las importaciones de gas natural licuado procedente de Rusia a partir del 1 de enero de 2027 y al gas transportado por gasoductos rusos desde el 30 de septiembre de ese mismo año, una decisión que provocó las protestas de Hungría y Eslovaquia, que han anunciado recursos ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).