Las autoridades iraníes han llevado a cabo este miércoles la ejecución de un hombre condenado por espionaje y “cooperación de Inteligencia” con el Mossad de Israel, en un contexto de incremento de las penas capitales por este tipo de delitos tras la última ofensiva lanzada en febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
El condenado, llamado Ehsan Afareshté, ha sido ejecutado en la horca a primera hora del día, después de que el Tribunal Supremo de Irán confirmara la condena dictada en su contra por mantener contactos con agentes del Mossad y llegar a “recibir entrenamiento en espionaje en Nepal”.
De acuerdo con los datos difundidos por la emisora pública iraní IRIB, Afareshté se comunicaba con miembros del Mossad mediante aplicaciones de mensajería y correo electrónico, utilizando el alias de 'James', mientras que las autoridades israelíes no han emitido comentarios sobre estas acusaciones.
Esta ejecución se produce tan solo dos días después de la muerte de otro hombre condenado por realizar actividades de espionaje en beneficio del Mossad y la CIA, los servicios de Inteligencia de Israel y Estados Unidos.
El responsable del Poder Judicial iraní, Golamhosein Mohseni Ejei, ha insistido en que “aquellos que cooperaron con el enemigo deben hacer frente a medidas decisivas”, reiterando sus llamamientos a acelerar los procesos contra los sospechosos tras la citada ofensiva, llevada a cabo por sorpresa mientras Teherán y Washington mantenían negociaciones para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear.