El Ejecutivo de Irán ha tildado este jueves de “profundamente impactantes” las escenas del vídeo difundido la víspera por el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, en el que se ve a decenas de activistas de la última flotilla interceptada siendo humillados. Teherán sostiene que estas imágenes son consecuencia directa del “silencio cómplice” y de la “inacción institucionalizada” de los países occidentales frente a las políticas israelíes.
“El verdadero peligro se extiende mucho más allá de ciertas conductas de un funcionario del régimen israelí. El problema más profundo radica en el silencio cómplice, la aceptación pasiva y la inacción institucionalizada frente a la ocupación, el 'apartheid' y el genocidio”, ha valorado el portavoz de la cartera de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, en un mensaje en redes sociales.
El representante de Exteriores ha señalado que esta tolerancia de Occidente hacia las actuaciones de Israel contra la población palestina ha otorgado a este tipo de comportamientos “una apariencia de normalidad” y trae a la memoria “ecos más oscuros de la historia”, en los que “un régimen” protegido “durante mucho tiempo” y sin rendir cuentas acaba viéndose “a sí mismo excepcional, intocable y por encima de la ley”.
“En la década de 1930, Europa se consoló con la ilusión de que podía permanecer en silencio, y a salvo, ante la degradación sistemática de la dignidad humana, el Derecho Internacional y los principios morales más básicos, sin pagar nunca un precio. La historia impartió una lección brutal; normalizar la ilegalidad y la atrocidad nunca permanece confinada a su objetivo original”, ha expuesto, en lo que parece un paralelismo con el silencio ante los crímenes de la Alemania nazi.
“Si Occidente continúa ampliando la brecha entre sus valores centrales proclamados y su conducta real, una vez más tendrá que aprender la dura lección de la historia: la impunidad interminable no modera la ilegalidad, normaliza la atrocidad y envalentona a sus perpetradores”, ha remarcado el portavoz iraní.
En paralelo, varios gobiernos europeos han reaccionado en cadena llamando a consultas a los embajadores de Israel acreditados en sus capitales, ante quienes han expresado su rechazo a lo sucedido y han reclamado un trato digno para los arrestados, además de la liberación inmediata de sus ciudadanos.
Ben Gvir difundió un vídeo en el que aparece ondeando una bandera israelí y caminando entre activistas internacionales esposados y arrodillados en el puerto de Ashdod, adonde fueron llevados por la Armada israelí. “Así es como recibimos a los que apoyan el terrorismo. Bienvenidos a Israel”, dijo el ministro ultra, en una puesta en escena que ha provocado críticas incluso dentro de su propio Gobierno y del primer ministro, Benjamin Netanyahu.