Irán denuncia ante la ONU la resolución de EEUU como un intento fallido de desviar el foco

Irán rechaza en la ONU la resolución de EEUU sobre Ormuz, la tacha de parcial y advierte de que ignorar sus derechos la condena al fracaso.

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El viceministro de Exteriores de Irán Kazem Qaribabadi Europa Press/Contacto/Rouzbeh Fouladi

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El viceministro de Exteriores de Irán, Kazem Qaribabadi, ha rechazado de plano el borrador de resolución presentado ante el Consejo de Seguridad de la ONU por Estados Unidos, respaldado por todos los miembros del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo salvo Omán. A su juicio, se trata de “un nuevo intento de cambiar la agenda” y ha recalcado que cualquier iniciativa que pase por alto las actuaciones de Estados Unidos e Israel contra Irán “estará condenado al fracaso”.

En un mensaje difundido en redes sociales, el responsable iraní para Asuntos Jurídicos e Internacionales ha sostenido que “los esfuerzos de Estados Unidos y algunos de sus aliados regionales por elaborar un proyecto de resolución sobre el Estrecho de Ormuz en el Consejo de Seguridad representan un nuevo intento de cambiar la agenda: convertir las consecuencias de una agresión militar y un bloqueo ilegal en un caso contra un país que ha sido blanco de amenazas, presiones y ataques”.

Qaribabadi ha subrayado además que “la libertad de navegación es un principio jurídico respetado”, aunque ha remarcado que “no puede interpretarse de forma selectiva, política ni al margen de la carta de Naciones Unidas”. En esta línea, ha advertido de que “ninguna iniciativa sobre seguridad marítima en esta región puede ignorar simultáneamente el uso de la fuerza, el bloqueo naval, las continuas amenazas y el papel directo de Estados Unidos y el régimen sionista en la generación de la crisis, y pretender neutralidad o validez legal”.

El viceministro ha incidido en que, para Teherán, “el problema principal no es el paso de buques en un vacío”, en referencia al tránsito por el estrecho de Ormuz, sino que “algunos gobiernos intentan reinterpretar los efectos de sus acciones ilegales en el lenguaje del 'orden internacional'”. Según ha recalcado, “este enfoque no contribuye a reducir las tensiones, la seguridad marítima ni la credibilidad de los mecanismos multilaterales”.

Por este motivo, Qaribabadi sostiene que “cualquier texto que intente describir la situación en el estrecho de Ormuz sin mencionar la agresión, el bloqueo, la amenaza del uso de la fuerza y los derechos legítimos de Irán a defender su seguridad e intereses vitales”, como el impulsado por Washington y sus socios regionales, “será incompleto, parcial, político y estará condenado al fracaso desde el principio”.

Con estas declaraciones, el alto cargo iraní amplía las objeciones formuladas la semana pasada por el embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani. En una carta remitida al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, y al propio Consejo de Seguridad, Iravani calificó el texto promovido conjuntamente por Estados Unidos y Bahréin de “defectuoso”, “parcial” y con “motivaciones políticas”.

Según esa misiva, “(la resolución) afirma que sus acciones tienen como objetivo proteger la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y ha formulado acusaciones infundadas contra Irán. Los hechos sobre el terreno demuestran lo contrario. Las acciones de Estados Unidos contradicen flagrantemente sus objetivos declarados y solo han servido para intensificar las tensiones y profundizar la inestabilidad en la región”.

En la misma carta, Teherán instaba a los Estados miembro del Consejo de Seguridad a no dejarse arrastrar por las “distorsiones” estadounidenses sobre el Derecho Internacional y acusaba a Washington de aprovechar “cualquier intento para justificar la agresión o el uso ilícito de la fuerza”.

En los últimos días, la diplomacia iraní ha redoblado sus contactos para recabar apoyos contra este proyecto de resolución, elaborado en un contexto de creciente dureza en el discurso sobre un posible regreso de las hostilidades.

En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha alertado de que el alto el fuego entre ambos países está “en estado crítico” y es “increíblemente débil”, unas palabras que han recibido una rápida contestación desde Teherán. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha remarcado que las Fuerzas Armadas del país “están preparadas para dar una bien merecida respuesta a cualquier agresión”.