El Ejecutivo iraní ha reiterado este viernes que la única vía para cerrar un nuevo entendimiento con Estados Unidos sobre el programa atómico de Irán pasa porque Washington retire sus “demandas excesivas”, tras una nueva ronda de contactos indirectos celebrados en Ginebra con la mediación de Omán.
A primera hora del día, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha conversado con su homólogo egipcio, Badr Abdelati, para analizar estos contactos. En esta llamada, Araqchi ha vuelto a subrayar “el compromiso de Irán con recurrir a la diplomacia para resolver los problemas”.
“Un éxito en este camino requiere seriedad y realismo por la otra parte, así como evitar los errores de cálculo y las demandas excesivas”, ha señalado, de acuerdo con un comunicado difundido por el propio jefe de la diplomacia iraní en sus redes sociales.
Aunque el ministro no ha detallado a qué exigencias concretas de Washington alude, Estados Unidos ha planteado en la mesa de diálogo la necesidad de incluir el programa de misiles balísticos iraní y el cese del enriquecimiento de uranio por parte de Teherán, extremos que la República Islámica ha rechazado de plano.
Por su parte, las autoridades de Omán indicaron tras la cita del jueves que se habían registrado “progresos significativos” en las últimas conversaciones. Asimismo, adelantaron que la próxima semana tendrá lugar en Viena, capital de Austria, una nueva ronda de reuniones a nivel técnico.
Con anterioridad, el ministro de Exteriores omaní, Badr al Busaidi, ya había resaltado que existía “una apertura sin precedentes” en las delegaciones negociadoras de Estados Unidos e Irán a “ideas y soluciones nuevas y creativas” con el objetivo de salvar sus discrepancias sobre el programa nuclear iraní, en un contexto marcado por el refuerzo del despliegue militar estadounidense en Oriente Próximo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, que inicialmente había amenazado con una acción militar en respuesta a la represión de las últimas protestas en Irán, pasó después a centrar sus advertencias en el programa nuclear iraní. Teherán sostiene que este tiene únicamente fines civiles y recuerda que se vio gravemente afectado por los bombardeos israelíes y estadounidenses de junio de 2025, que causaron más de 1.100 muertos en el país asiático.
Desde entonces, las autoridades iraníes han mostrado una profunda desconfianza a la hora de reabrir el diálogo con Washington a causa de esa ofensiva, ejecutada en plena fase de contactos diplomáticos entre ambos países para intentar alumbrar un nuevo acuerdo nuclear. Dicho proceso buscaba sustituir al pacto alcanzado en 2015, que quedó vacío de contenido tras la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018 por decisión del propio Trump.