Irán ha reiterado que las conversaciones nucleares con Estados Unidos deben celebrarse en Omán y no en otro país de la región, subrayando que “no hubo ningún acuerdo para reunirse en otro lugar”, pese a las gestiones previas de Turquía que apuntaban a un posible encuentro en Estambul.
“La realidad es que no hubo ningún acuerdo para celebrar esta reunión en ningún otro lugar que no fuera Omán”, ha afirmado el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, en unas declaraciones difundidas por la agencia estatal IRNA.
El representante de Exteriores ha puesto en valor el papel de Mascate como sede del diálogo, aunque varios Estados vecinos se habían ofrecido a albergar las negociaciones. “Dado que somos parte de las negociaciones, nuestra experiencia positiva con la mediación de Omán, nuestro enfoque de que el eje de las negociaciones ha sido y sigue siendo la cuestión nuclear, y por otras razones, se decidió que la sede de las conversaciones fuera Mascate”, ha explicado.
En la misma línea, Baqaei ha remarcado que Omán fue “el mismo lugar donde Estados Unidos desmanteló la mesa de negociaciones el pasado mes de junio”, cuando el proceso diplomático se interrumpió de forma brusca tras ataques de Israel y Estados Unidos contra la República Islámica.
El portavoz ha expresado también su reconocimiento “a la buena voluntad y los buenos oficios” de los países de la zona que se han ofrecido a facilitar el diálogo. Las gestiones de Turquía, sumadas a mensajes procedentes de Washington, habían alimentado la expectativa de que la reunión pudiera celebrarse finalmente en Estambul.
En los días previos a la cita en Omán, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, sostuvo contactos con sus homólogos de Qatar, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Pakistán y Turquía. Paralelamente, el presidente Masud Pezeshkian dialogó con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, y con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, para abordar el contexto de estas negociaciones.