El Gobierno de Irán ha hecho público este lunes un nuevo sistema para controlar y gestionar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. Este mecanismo permitirá aplicar peajes a los buques que crucen este corredor estratégico, en el contexto del bloqueo naval decretado por Estados Unidos tras el estallido del conflicto el pasado 28 de febrero.
Según ha detallado el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, la recién creada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA) será la encargada de supervisar estas operaciones y de informar sobre la situación en la zona a través de su perfil en redes sociales, desde donde ofrecerá “actualizaciones en tiempo real” sobre la actividad en el estrecho de Ormuz.
El anuncio llega después de que el presidente de la comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, advirtiera de que todas las embarcaciones que pretendan atravesar Ormuz deberán ajustarse al sistema de pago fijado por Teherán. Además, reiteró que el uso de la divisa estadounidense estará estrictamente vetado en estas transacciones, en línea con la política económica del país.
En paralelo, Estados Unidos e Irán mantienen un proceso de conversaciones indirectas con la mediación de Pakistán. Sin embargo, las marcadas discrepancias entre ambas partes han impedido por ahora concretar una segunda cita en Islamabad, ciudad que ya acogió un primer encuentro cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego alcanzado el 8 de abril y prorrogado desde entonces de forma indefinida por decisión del presidente estadounidense, Donald Trump.
Punto caliente
Teherán ha señalado el bloqueo del estrecho de Ormuz y el reciente abordaje e incautación de buques iraníes en la zona por fuerzas estadounidenses como una de las razones para negarse a regresar a Islamabad. A juicio de las autoridades iraníes, estas operaciones constituyen una violación del alto el fuego y suponen un obstáculo directo para avanzar en el diálogo.
Desde la Casa Blanca, Trump anunció una operación de carácter humanitario destinada a escoltar a los barcos atrapados en el golfo Pérsico, con el objetivo declarado de garantizar su seguridad. No obstante, el pasado 5 de mayo decidió suspender temporalmente esta iniciativa, conocida como Proyecto Libertad, tras las peticiones de varios países y teniendo en cuenta el estado actual de las negociaciones diplomáticas.