El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha denunciado que el "circo" en que, a su juicio, se ha convertido la Conferencia de Seguridad de Múnich evidencia el declive de una Europa "confundida y sin dirección", encabezada por una Alemania que, según sostiene, está entregando el proyecto europeo a los intereses de Israel.
Las relaciones entre Teherán y las capitales europeas se encuentran prácticamente congeladas, hasta el punto de que Irán ha optado por volver a la mesa de diálogo únicamente con Estados Unidos para tratar de encontrar una vía de salida a la crisis en torno a su programa nuclear. Las autoridades iraníes responsabilizan a Bruselas de vulnerar el pacto sellado en 2015 al aislar a la república islámica tras la retirada unilateral de EEUU del acuerdo, tres años después de su firma.
Las críticas de la UE por los miles de fallecidos durante la represión de las protestas contra el Gobierno iraní —movilizaciones que Teherán atribuye a maniobras instigadas por Estados Unidos e Israel— han deteriorado todavía más el vínculo. "La Unión Europea parece confundida, de lo arraigada que está su incapacidad para comprender lo que sucede dentro de Irán", ha lamentado Araqchi en redes sociales.
"Estratégicamente, esta UE sin dirección ha perdido todo peso geopolítico en nuestra región y Alemania, en particular, lidera la rendición total de su política regional a Israel", ha indicado el ministro de Exteriores iraní.
"¿Qué significa todo esto en la práctica? La parálisis e irrelevancia de la UE y del E3", ha declarado Araqchi en referencia a Alemania, Francia y Reino Unido, en su día las tres grandes potencias europeas negociadoras del acuerdo, "se refleja en la dinámica que rodea las actuales conversaciones sobre el programa nuclear iraní", donde Europa no tiene sitio.
"Europa, que en su día fue un interlocutor clave, ahora ha desaparecido. En cambio, nuestros amigos en la región son mucho más eficaces y serviciales que un E3 periférico y con las manos vacías", ha concluido el ministro sobre un foro internacional convertido en un "circo" y expresión de un "declive" que parece anteponer "meras interpretaciones" antes que discursos "sustantivos".